Un grupo de personas se acerca para ver una estatua dorada que representa al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu,
Un grupo de personas se acerca para ver una estatua dorada que representa al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, - EFE

Israel da un paso más para acabar con la posible creación de un Estado palestino

El proyecto de ley que permitirá legalizar 4.000 viviendas de colonos construidas en tierras privadas palestinas en Cisjordania recibe el apoyo del Parlamento

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

«Es un día histórico», fueron las palabras del líder del partido ultranacionalista israelí Hogar Judío, Naftali Benet, tras ver cómo el proyecto de ley que permitirá legalizar 4.000 viviendas de colonos construidas en tierras privadas palestinas en Cisjordania recibía el apoyo de la Knesset (Parlamento). Aún debe pasar por tres lecturas en la cámara, pero Benet, que es ministro de Educación, adelantó que Israel «ha pasado del carril que conducía a la creación de un Estado palestino al de la aplicación futura de la soberanía israelí en Judea y Samaria (nombres bíblicos para Cisjordania)», es decir, el final de la solución de los dos estados que la comunidad internacional defiende como salida al conflicto. Los partidos ultranacionalistas, hoy en el Gobierno, piden abiertamente la anexión de los territorios ocupados desde 1967 y esta ley les daría una cobertura legal que no comparte ni el asesor jurídico del Ejecutivo, Avihai Mandleblit, que la considera «inconstitucional» y advierte que no respeta los derechos israelí e internacional, según destacó la prensa local.

Mientras que Israel distingue entre las colonias reconocidas o no por sus leyes, para la comunidad internacional todas son ilegales. En el texto aprobado se excluye el asentamiento de Amona, uno de los temas centrales en las noticias israelíes en las últimas semanas ya que el Tribunal Supremo ha ordenado que debe ser evacuado antes del 25 de diciembre por estar erigido en tierras privadas palestinas. Amona se ha convertido en todo un pulso entre Benet y el primer ministro, Benyamin Netanyahu, pero tras la aprobación del proyecto de ley ambos se mostraron como vencedores. El primero porque la ve como el principio de la anexión, y el segundo porque la presentó como un intento de salvar «otros Amonas» en el futuro próximo.

La condena internacional, palestina y de la oposición nacional fue unánime. El coordinador especial de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, Nikolay Mladenov, reiteró en un comunicado que, si la ley es adoptada, «tendrá consecuencias legales considerables». El ministro palestino encargado del asunto de la colonización, Walid Assaf, declaró a la agencia AFP que se trata de «la ley más peligrosa pronunciada por Israel desde 1967» e Isaac Herzog, líder laborista, la calificó de «suicidio nacional».

El «Rey Bibi»

Mientras la Knesset debatía la nueva ley sobre asentamientos y ultimaba los detalles para discutir también la «ley del muecín», por la que intentan regular por ley los decibelios de la llamada al rezo desde las mezquitas, Tel Aviv amanecía con una estatua de cuatro metros de un Netanyahu dorado en plena plaza Isaac Rabin, antes plaza de los Reyes de Israel. El artista israelí, Itay Zalait, declaró a los medios locales que su objetivo fue conocer «los límites de la libertad de expresión» en un país en el que el mundo del arte está enfrentado al actual Gobierno. La Policía ordenó al autor que retirara su obra y le amenazó con multarle si se negaba. Fue el tema estrella de las redes sociales a lo largo de la mañana y todo el que pudo se hizo un selfie con el «Rey Bibi», sobrenombre que recibe el líder del Likud en las calles de Israel.