Cementerio en la localidad de El Alamein, donde están enterrados unos 8.000 uniformados británicos
Cementerio en la localidad de El Alamein, donde están enterrados unos 8.000 uniformados británicos - EFE

Internacional75 Años después de la II Guerra Mundial, las minas siguen causando víctimas en Egipto

La ONU advierte que queda mucho trabajo por hacer, porque sólo se ha limpiado el 30 % del territorio contaminado por los explosivos, que supera los 5.000 kilómetros cuadrados

EgiptoActualizado:

Coincidiendo con el 75 aniversario de la batalla de El Alamein, donde se decidió el control del norte de África en la II Guerra Mundial, el Programa de la ONU para el Desarrollo advirtió hoy de que las minas y otros explosivos todavía causan víctimas en el desierto noroccidental de Egipto.

Richard Dictus, representante del Programa de la ONU para el Desarrollo (UNDP), destacó que aún queda mucho trabajo por hacer, porque sólo se ha limpiado el 30 % del territorio contaminado por los explosivos, que supera los 5.000 kilómetros cuadrados.

«El desminado en el desierto es muy complicado porque las minas y otros explosivos se mueven en la arena», señaló Dictus en un encuentro con la prensa en la localidad de El Alamein.

«75 años después del conflicto todavía estamos hablando de víctimas, por ejemplo, niños, (uno de los grupos más expuestos a la amenaza de las minas), que a veces cogen objetos que no deben» y resultan heridos.

Por ello «es importante la educación, para reducir los casos», añadió Dictus, que subrayó que este es uno de los pilares del programa que el UNDP desarrolla desde 2007 y en el que la Unión Europea participa desde 2014, con una financiación de 4,7 millones de euros en los últimos tres años.

En el programa, está incluida la rehabilitación de algunos de los heridos, que en total son más de 8.300 personas, 5.000 de las cuales son civiles.

«La inversión de la UE sirve para devolver a la gente su vida, su terreno para cultivar sin tener miedo», aseguró Dictus junto al embajador europeo en Egipto, Ivan Surkos.

«El desminado es sólo una parte del programa, que incluye también desarrollo rural para apoyar a los campesinos, abastecer de agua a las comunidades, mejorar las infraestructuras», entre otras cosas, detalló Surkos.

Asimismo, remachó la importancia de la educación, no sólo para concienciar respecto a las minas, sino porque la tasa de analfabetismo es muy elevada en la zona afectada, situada en la provincia noroccidental de Marsa Matruh, una de las 10 más pobres del país.