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El hijo que Evo Morales dio por muerto podría estar vivo

El entorno de su expareja, Gabriela Zapata, detenida por tráfico de influencias en Bolivia, asegura que el niño «está perfectamente»

Gabriela Zapata, este viernes en una comisaría de la Policía en La Paz
Gabriela Zapata, este viernes en una comisaría de la Policía en La Paz - Reuters
BALDWIN MONTERO - MonteroBol Corresponsal En La Paz - Actualizado: Guardado en: Internacional

Como nunca antes, la imagen de honestidad que esgrime el presidente boliviano, Evo Morales, está en entredicho. Ernesto Fidel, el hijo que el presidente dijo hace tres semanas que había fallecido, al parecer está vivo. Al mismo tiempo, su madre, Gabriela Zapata Montaño, se encuentra detenida, acusada de los delitos de ganancias ilícitas, enriquecer a particulares a costa del Estado y tráfico de influencias.

Hasta el pasado viernes, cuando fue detenida en el marco del proceso que afronta por los millonarios contratos que firmó con el Estado la empresa china a la que representó, la versión oficial indicaba que el hijo que tuvieron en común murió en 2007, lo que alejaba las sospechas de tráfico de influencias entre el mandatario y su expareja. Durante una rueda de prensa transmitida a todo el país el pasado 6 de febrero Morales explicó que conoció a Zapata en 2005, «era mi pareja en 2007, tuvimos un bebé y lamentablemente, nuestra mala suerte, ha fallecido. Tuvimos algunos problemas y a partir de ese momento nos distanciamos».

«Si este niño existe, quiere decir que la señora Zapata mintió a nuestro presidente… el presidente no miente»

El pasado sábado esa versión fue desmentida por Pilar Guzmán, tía de la expareja del presidente. «Está vivo… lo tuve entre mis brazos… está acá», reveló a la prensa tras visitar a su sobrina. Este domingo por la tarde Zapata fue sometida a una audiencia de medidas cautelares, en la que se esperaba que se decida su detención preventiva por riesgo de fuga.

La sorpresiva revelación fue confirmada por Ángela Burgoa, una de las abogadas de Zapata. «El hijo está perfectamente bien, sí (está bien). Nos reservamos la información de dónde vive él. Es un derecho muy personal de la señora (Gabriela) Zapata, el cual no puedo violar», declaró al periódico «El Deber».

Morales no dijo nada sobre este asunto hasta este domingo al mediodía. En su lugar, salió a dar explicaciones la ministra de Transparencia, Lenny Valdivia, quien ratificó la versión inicial del presidente y concluyó que era posible que Zapata le hubiera mentido. «Si este niño existe, como se está manifestando, quiere decir que la señora Zapata le mintió a nuestro presidente… el presidente no miente», agregó. Luego pidió que, si está vivo, el niño sea presentado a la mayor brevedad ante un juez de menores.

«Diga la verdad»

Pero los argumentos de Valdivia no convencieron a la oposición ni a la población, que ha encontrado en las redes sociales una válvula de escape para sus opiniones. «Ya no sabemos si creer en la palabra del jefe de Estado», dijo el expresidente Jorge Quiroga, quien propuso que el propio Morales diga toda la verdad al país para no perder la credibilidad. De igual forma, el jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, opinó que las últimas revelaciones «cuestionan la palabra del Presidente», por lo que dijo que urge que «diga la verdad».

En todo caso, prosigue la investigación sobre las actividades de Zapata y el Ministerio Público ya identificó a dos funcionarios del Ministerio de la Presidencia como sospechosos de haber cooperado en sus actividades irregulares. Este domingo por la mañana ambos fueron aprehendidos.

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