Juan Orlando Hernández, en una imagen de la semana pasada
Juan Orlando Hernández, en una imagen de la semana pasada - EFE

Hernández, ganador de las presidenciales de Honduras entre acusaciones de fraude

Nasralla rechaza los resultados oficiales y se autodefine como presidente electo en su cuenta de Twitter

Corresponsal en Ciudad de MéxicoActualizado:

El conservador Juan Orlando Hernández resultó el ganador de las elecciones generales del pasado domingo 26 de noviembre en Honduras. Tras finalizar un exhaustivo recuento que ha durado más de una semana, Hernández, líder del Partido Nacional y presidente del país desde 2014, se convierte así en el primer mandatario que gobierna durante dos legislaturas seguidas en la historia reciente de Honduras. A pesar de que la Constitución prohíbe la reelección, la Corte Suprema permitió en 2015 que el presidente pudiera volver a presentarse a unos comicios que ha ganado por segunda vez.

Con el apoyo del 42,98% de los votos, Hernández obtuvo una escueta pero suficiente diferencia (algo más de 50.000 votos) sobre Salvador Nasralla, el líder de la Alianza de Oposición Contra la Dictadura, un movimiento de izquierda que cosechó el 41,39% de las papeleteas con el 99,98% de las actas procesadas. En el tenso recuento, en el que se han revisado los resultados de varias mesas para verificarlos, han participado observadores internacionales de países de la Unión Europea y de la Organización de Estados Americanos (OEA), organismos que por ahora no han denunciado negligencias por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Nasralla dice tener evidencias

No obstante, la oposición de izquierda de Nasralla ha calificado todo el recuento de votos como un fraude orquestado por el TSE, institución a la que acusa de actuar en favor de Hernández. El opositor asegura tener evidencias de que se han cometido trampas para ayudar la candidatura del actual presidente hondureño, aunque todavía no ha mostrado pruebas que evidencien sus denuncias. Es importante destacar que para Nasralla, un popular presentador de televisión en el país centroamericano, todo el proceso electoral ha sido un fraude desde que los tribunales permitieran que Hernández fuese de nuevo candidato a gobernar Honduras cuatro años más, un hecho insólito en la nación.

Protestas violentas

Las sospechas de la Alianza de Oposición sobre el recuento son tan fuertes, que el propio Nasralla rechaza los resultados oficiales y, por ello, se autodefine en su cuenta de Twitter como el presidente electo para el periodo 2018-2022. Además, convocó el domingo pasado una marcha para recorrer las principales calles de Tegucigalpa a la que acudieron miles de sus seguidores para mostrar el supuesto fraude electoral, a pesar de que el Gobierno ha establecido un toque de queda desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde para evitar manifestaciones violentas como las que ocurrieron hace una semana.

Con su segunda victoria electoral, Hernández planea dar continuidad a sus políticas que empezó a instaurar en 2014 que están centradas en poner freno a los dos mayores males que sufre el país: la elevada tasa de violencia -mediante una agresiva política de seguridad pública destinada acabar con las bandas de crimen organizado- y mejorar las malas cifras de empleo, ya que son estos dos factores los que han convertido a Honduras en uno de los mayores emisores de emigrantes a Estados Unidos en Centroamérica en los últimos años.