Mahmud Abás, el pasado día 13 en el comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina
Mahmud Abás, el pasado día 13 en el comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina - Afp

Hamás y Al Fatah acuerdan reconciliarse y anuncian un gobierno de unidad en Palestina

El movimiento islamista disolverá el comité administrativo de la Franja de Gaza que Mahmud Abás consideraba un «gobierno en la sombra»

Corresponsal en JerusalénActualizado:

Tres años después del último intento fallido, la palabra reconciliación vuelve a sonar entre Fatah y Hamás, las dos principales facciones palestinas, tras unas intensas negociaciones en El Cairo. Hamás emitió un comunicado de cuatro puntos en el que anunció que «disuelve el Comité Administrativo e invita al gobierno de consenso del primer ministro, Rami Hamdala, a venir a la Franja de Gaza de inmediato para llevar a cabo su misión y su deber».

Una declaración que, de llevarse a la práctica, supondría el final del gobierno en la sombra que los islamistas tienen en Gaza desde que se hicieron con su control en 2007 y cuyo desmantelamiento era una exigencia de las autoridades de Ramala.

La pelota está ahora en el tejado de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que espera que «este sea un paso en la dirección correcta que mejore la unidad entre los palestinos y acabe con esta horrible división», según declaraciones a la agencia WAFA de Azzam Al-Ahmad, responsable del equipo negociador de Fatah en El Cairo. Al Ahmad definió la oportunidad que se abre de «histórica», ya que podría ser decisiva para la consecución del Estado palestino.

Otro de los puntos clave del comunicado de Hamás fue la aceptación de unas elecciones generales en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. Las últimas elecciones legislativas fueron en 2006 y fueron los islamistas quienes se alzaron con la victoria en un proceso que contó con la supervisión de observadores internacionales que certificaron la limpieza de la victoria.

Pero un año más tarde estalló la guerra civil entre facciones y los territorios palestinos quedaron divididos entre una Franja en poder de Hamás y Cisjordania bajo mando de Fatah. Israel y Egipto impusieron entonces un duro bloqueo sobre Gaza, que sigue en vigor y ha asfixiado a los islamistas, pero también a los dos millones de gazatíes.

Estados Unidos e Israel, claves

A falta de una respuesta oficial del presidente de la ANP, Mahmud Abás, que se encuentra en Nueva York para intervenir en la Asamblea General de Naciones Unidas, «también resultará clave conocer la opinión de Estados Unidos e Israel. Si dinamitan el acercamiento y empiezan a acusar a Abás desde el primer instante de hablar con terroristas, significará que Hamás va en serio y que podemos estar ante una puerta de verdad hacia la solución, pero en las primeras horas guardaron silencio», opina Fayez Saqqa, diputado de Al Fatah, que se define como «optimista moderado» respecto al cambio de estrategia de los islamistas que, en su opinión, «han tocado fondo y buscan una salida de forma desesperada».

El movimiento Hamás, que es el brazo palestino de los Hermanos Musulmanes, está en las listas de organizaciones terroristas de EE.UU. y la Unión Europea.

En abril de 2014, las dos grandes facciones palestinas firmaron el Acuerdo de Shati y decidieron formar un gobierno de tecnócratas, liderado por Rami Hamdala, para que gobernase tanto en Gaza como Cisjordania, pero este Ejecutivo apenas estuvo activo un mes, ya que Israel lanzó la Operación Margen Protector y todo quedó paralizado.

En 49 días de ofensiva los israelíes mataron a 2.200 personas, la mayoría civiles, según Naciones Unidas.Después de la guerra, este organismo fue incapaz de resultar operativo y desde entonces ambas partes se acusan de ser las culpables del fracaso. Como consecuencia de este vacío de poder, los islamistas decidieron hacer oficial el establecimiento de un «comité administrativo» en la Franja, aunque desde 2007 ya operaba como un auténtico gobierno en la sombra.

La respuesta de la ANP fue el recorte de salarios a los funcionarios en Gaza y el corte del suministro eléctrico a la Franja.El anterior intento para obtener la unidad fue tres años antes, en 2011 en Egipto, donde Abás y el exjefe de Hamás, Jaled Meshal, sellaron los Acuerdos de Reconciliación de El Cairo en los que se comprometieron a realizar elecciones en un plazo de seis meses. Han pasado seis años y la división entre palestinos no ha hecho más que crecer. Egipto ha vuelto a recuperar el rol de mediador y, tras el último comunicado de Hamás, su papel parece que será clave para el éxito de este nuevo intento para sellar la paz interna entre palestinos.

El coordinador de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, Nickolay Mladenov, declaró que «todas las partes deben tomar en serio esta oportunidad y abrir una nueva página para el pueblo palestino» y se ofreció a ayudar en el proceso negociador con el objetivo de lograr lo antes posible la grave situación que sufre Gaza.