Miembros de las fuerzas se seguridad palestina, leales a Hamás, rezan cerca de la frontera con Israel
Miembros de las fuerzas se seguridad palestina, leales a Hamás, rezan cerca de la frontera con Israel - REUTERS

Hamás entrega el control de las fronteras de Gaza en plena escalada de tensión con Israel

La escenificación de este traspaso de poderes se produce después de una jornada marcada por los funerales de milicianos

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

El proceso de reconciliación entre palestinos llega a un momento clave en medio de la escalada de tensión generada por el ataque de Israel a un túnel al sur de Gaza en el que siete milicianos palestinos perdieron la vida. Tras una década al frente de la Franja, Hamás cede el control financiero y aduanero de los puestos fronterizos del enclave a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), uno de los puntos clave en la hoja de ruta acordada el 12 de octubre por el grupo islamista y Fatah, facción palestina que controla Cisjordania, en El Cairo.

La escenificación de este traspaso de poderes, que en una segunda fase supondrá el despliegue de la guardia presidencial y de observadores europeos en Rafah, paso fronterizo con Egipto, se produce después de una jornada marcada por los funerales de los milicianos de los brazos armados de Hamás y Yihad Islámica. Desde Hamás alertaron de la «peligrosa escalada» por parte de Israel e interpretaron el bombardeo como «un intento desesperado de sabotear los esfuerzos de unidad». Se trata del momento de mayor tensión desde la guerra de 2014 y se produce justo cuando los palestinos están dando pasos firmes para acabar con una crisis interna que dura ya una década. El último intento de reconciliación saltó por los aires tras el lanzamiento hace cuatro años de la Operación Margen Protector por parte de Israel.

Desarme de Hamás

El Ejército israelí, que supervisa la construcción de un nuevo muro anti túneles a lo largo de toda la frontera con Gaza, confirmó el bombardeo el lunes de un pasadizo subterráneo que se introducía en su territorio, lo que calificó de «grave violación de su soberanía». El primer ministro, Benjamin Netanyahu, aseguró que «vamos a atacar a quienes quieren atacarnos» y pidió al enemigo «que no intente probar la voluntad del Ejército». Fuentes militares señalaron que «la mayoría de los terroristas murieron tras entrar en un intento de rescate» a los compañeros que se encontraban en el interior y aseguraron que emplearon «únicamente armas convencionales». Esta fue la respuesta a las al ministro de Sanidad de la Franja, Ashraf al Qidra, que acusó a Israel de emplear un gas tóxico en su operación.

En la guerra de 2014, en la que los israelíes mataron a más de 2.200 palestinos, la mayoría civiles, según Naciones Unidas, los túneles se convirtieron en el arma más peligrosa de las facciones palestinas. El control de las armas y los túneles de Hamás es uno de los grandes retos del proceso de reconciliación palestino y el estado judío exige el desarme total de los islamistas para su entrada en un gobierno de unidad nacional. Pese a la gravedad de la situación, el diario árabe con sede en Londres, «Asharq Alawsat», reveló hace unas semanas un pacto entre Hamás y Fatah para que no se produzcan atentados, ni se lancen cohetes a Israel que puedan interrumpir el proceso que culmine en la ansiada reconciliciación.