El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, da la bienvenida a la primera ministra británica, Theresa May, en la sede de la CE en Bruselas
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, da la bienvenida a la primera ministra británica, Theresa May, en la sede de la CE en Bruselas

La frontera con Irlanda frustra el acuerdo entre la UE y el Reino Unido

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha reconocido tanto Londres como Bruselas están cerca de llegar a un acuerdo

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El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y la primera ministra británica, Theresa May, han anunciado este lunes que no han logrado cerrar un acuerdo sobre las bases del divorcio del Brexit, si bien han asegurado que sigue siendo posible cerrarlo antes de la cumbre europea de los días 14 y 15 de diciembre.

"A pesar de todos los esfuerzos y los avances significativos que nosotros y nuestros equipos han hecho en los días pasados, hoy no ha sido posible lograr un acuerdo completo", ha informado Juncker en una rueda de prensa junto a May, ofrecida al término del almuerzo que ambos han mantenido en Bruselas.

El jefe del Ejecutivo comunitario, que ha definido a la 'premier' como una negociadora "dura, nada fácil", ha confiado sin embargo en que el pacto sea posible de aquí a dos semanas.

Para ello, las "consultas y discusiones" seguirán en los próximos días de cara a poder "reanudar las negociaciones a finales de esta semana", ha apuntado Juncker.

Los 27 exigen pactar las condiciones prioritarias de salida antes de pasar a la segunda fase, lo que implica garantizar los derechos de los ciudadanos comunitarios en las islas tras el Brexit, fijar la factura de salida que deberá asumir Londres y hallar una solución para la frontera irlandesa.

Las partes han señalado en las sucesivas rondas avances relevantes en materia de derechos para los europeos, pero tuvieron que intensificar los contactos a todos los niveles para superar el "punto muerto" en el que se encontraba el resto de la negociación y del que alertó el negociador europeo, Michel Barnier.

El nuevo impulso permitió la semana pasada importantes avances en la cuestión financiera y se llegó a hablar de un acuerdo tras aceptar May una factura de entre 40.000 y 49.000 millones de libras (de 45.000 millones a 55.000 millones de euros); una cifra publicada en la prensa pero no reconocida por fuentes oficiales.

Así las cosas, en la recta final, a dos semanas de que los líderes de la UE formalicen si es posible o no pasar a la segunda fase, la cuestión de la frontera irlandesa se presenta como último escollo.

Bruselas apunta al Gobierno de May como el responsable de presentar una solución que evite restaurar una frontera física y estricta entre Irlanda del Norte e Irlanda por la salida de Reino Unido del Mercado Único y de la Unión Aduanera.

El temor a que la vuelta a los controles en la única frontera terrestre entre Reino Unido y la UE ponga en riesgo los años de estabilidad tras los acuerdos de paz de Viernes Santo hacen de este capítulo un asunto sensible que podría comprometer el acuerdo general.