El Gobierno italiano contra la bandera véneta en los edificios públicos

En Véneto y Lombardía habrá referendos consultivos de autonomía el 22 de octubre

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

La bandera véneta, con el león de San Marcos y una historia secular en representación de la República de Venecia –estado independiente desde el siglo IX hasta 1797-, se ha convertido en un delicado conflicto institucional entre el Gobierno italiano y la región del Véneto. Roma se opone a que ondee en los edificios del Estado la bandera del Véneto, una de las 20 regiones italianas, con una población de unos 5 millones, cuya capital es Venecia. El primer ministro, Paolo Gentiloni, decidió, en el Consejo de ministros celebrado el sábado, impugnar ante el Tribunal Constitucional la ley, aprobada el 29 de agosto por el gobierno regional del Véneto, que obligaba a exponer la bandera de la Región en todos los edificios públicos, tanto regionales como estatales, junto a las de la Unión Europea e Italia. La ley preveía sanciones entre 100 y 1.000 euros para quienes se opusieran. Entre los edificios se incluían las comisarías, los tribunales, cuarteles, escuelas y hospitales. Según el gobierno Gentiloni, «la exposición de la bandera contrasta con la legislación estatal relativa al uso de los símbolos oficiales; se invade la competencia legislativa reservada al Estado, y se violan principios constitucionales de razonabilidad, igualdad y de unidad, según los artículos 3 y 5 de la Constitución».

«Más de mil años de historia»

La decisión del gobierno ha indignado al presidente de la región Veneto, Luca Zaia, de la Liga Norte: «Se trata de una decisión absurda. En Italia hay un montón de problemas y el gobierno dedica su precioso tiempo a la región del Véneto, porque nos hemos permitido hacer una ley ‘subversiva’ para exponer la bandera en los edificios del Estado, una bandera que tiene más de mil años de historia. Defenderemos esta ley con actitud ghandiana». Le ha replicado el responsable del gobierno para Asuntos Regionales, Gianclaudio Bressa: «Esta es sencillamente la enésima provocación de Zaia; así podrá decir que él es el campeón de la autonomía mientras en Roma están los malos del centralismo del Estado. El presidente Zaia puede hacer que se exponga la bandera en los edificios de la región, pero una cosa muy diferente es establecer la obligatoriedad de que ondee en los edificios del Estado; esto es absurdo».

Provocación por un puñado de votos

El presidente Luca Zaia se empeñó en aprobar esta ley, a pesar del informe contrario del departamento legislativo regional, que consideró que no se podía equiparar a la bandera nacional italiana a la del Véneto. Muchos observadores, entre ellos el exalcalde de Venecia, el filósofo Massimo Cacciari, ven en la actitud de Luca Zaia una provocación para ganar un puñado de votos alimentando las pulsiones autonomistas. «Esta es una iniciativa sin sentido; es solamente una miserable caza al voto por parte de la base de la Liga Norte que tiene vivo el sentimiento nostálgico de la secesión».

Referendos autónomicos

Para el 22 de octubre hay previstos referendos consultivos autonómicos en la regiones de Veneto y Lombardía. El referéndum de Escocia llegó a calentar en su día los ánimos independentistas de los líderes de la Liga Norte, que intentó sin éxito promover un referéndum a favor de la autodeterminación del Véneto. El entonces gobierno de Matteo Renzi lo impugnó, con un rotundo argumento: «Es una ley que está en oposición a la Constitución, en particular con el artículo 5, que afirma que la República de Italia es una e indivisible». Ahora, las regiones de Lombardía y Véneto promueven un referéndum consultivo de autonomía, con un objetivo: Tener más fuerza, en una eventual negociación con el gobierno y posterior debate parlamentario, para lograr algo más de autonomía, sobre todo fiscal, con la pretensión de que los impuestos que pagan al Estado los ciudadanos de Lombardia y Veneto, se queden «al menos en la mitad», en ambas regiones. A la vista de la actitud de la mayoría de los partidos, además de la radical oposición del sur, hoy por hoy en el parlamento italiano no se respira aire de hacer ese tipo de concesiones.