El hasta ahora vicepresidente del Frente Nacional, Florian Philippot
El hasta ahora vicepresidente del Frente Nacional, Florian Philippot - REUTERS

Florian Philippot, un extravagante en la corte de los Le Pen

El ex «número dos» del Frente Nacional francés deja el partido para formar un grupúsculo de extrema derecha antieuropea

PARÍSActualizado:

Florian Philippot (36 años), comenzó militando en el nacionalismo tradicional, que abandonó para militar en los grupúsculos de izquierda ultra nacionalista, antes de ingresar en el FN y convertirse en mano derecha de Marine Le Pen durante la campaña presidencial del 2012.

Durante los dos últimos años, él impuso a la extrema derecha una línea social y anti europea, con un lenguaje muy próximo al de la extrema izquierda populista. Su homosexualidad nunca fue un problema político de fondo, pero Jean-Marie Le Pen lo convirtió en el blanco privilegiado de todo tipo de chistes homófobos.

Tras la derrota de Marine Le Pen, en la elección presidencial del mes de mayo pasado, decidió crear su propia formación, Los Patriotas, un grupúsculo que defiende sus ideas personales: agresivamente anti-euro, anti-UE y anti-OTAN, partidario de una nacionalización de todas las políticas esenciales.

Mientras estuvo a la sombra de Marine Le Pen, como consejero, director de campaña y vicepresidente, ejerció una influencia en la reorientación del FN, hasta que su ascensión comenzó a irritar a todo el aparato tradicional que nunca asumió con entusiasmo la irrupción de un homosexual a la cúspide del poder piramidal de la extrema derecha lepenista.

Alto funcionario, con una formación de economista, terminó imponiéndose como un personaje influyente en la escena política y audiovisual, eclipsando parcialmente a Marine Le Pen, que terminó por quitarle poder ejecutivo, dejando su vicepresidencia sin funciones concretas. Consciente de que su estrella había comenzado a palidecer, Philippot decidió presentar su dimisión en la mañana de ayer, aspirando a liderar un nuevo grupúsculo de extrema derecha social, rodeado de un grupito de fieles. Sin implantación social ni política, Los Patriotas (LP) comienza siendo un grupúsculo perturbador, que aspira a robar simpatizantes al FN de la familia Le Pen y a la Francia Insumisa (FI, extrema izquierda populista) de Jean-Luc Mélenchon.