Vídeo: Facebook continúa desplomándose en bolsa tras el escándalo de las filtraciones

La filtración masiva de datos cerca a Facebook y salpica a Trump

Estados Unidos, Londres y la Unión Europea exigen que aclare cómo Cambridge Analytica accedió a 50 millones de usuarios de la red social

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Catorce años después de su fundación, el gigante Facebook, uno de los mayores éxitos profesionales y económicos de la era digital, está contra las cuerdas. Y su fundador y propietario, Mark Zuckerberg, el joven millonario de la exitosa sonrisa, afronta su mayor encrucijada. Una catarata de investigaciones oficiales, promovidas en Estados Unidos, el Reino Unido y la UE, intenta profundizar desde ayer, hasta el ajuste de cuentas, en el mayor escándalo de filtración de datos personales para uso electoral que ha conocido el mundo. El acceso masivo a información de cincuenta millones de usuarios, que protagonizó la consultora Cambridge Analytica para ayudar a Donald Trump a ganar la elección, junto a una labor similar que puso datos personales al servicio del Brexit, sitúan bajo la lupa a Facebook.

La compañía digital, que ha perdido 60.000 millones de dólares en Bolsa durante dos días y con una crisis interna que se ha cobrado la marcha de su jefe de seguridad, Alex Stamos, intenta capear el temporal, tras haber cancelado su relación con Cambridge Analytica tres años después.

Como una gran sacudida política de incierto alcance, Washington, Londres y Bruselas reaccionaron ayer al alimón. No es la primera vez que el Congreso estadounidense sienta a Facebook en sus comités de investigación para recriminarle su falta de vigilancia. Las pesquisas de la llamada trama rusa, sobre la supuesta conexión entre Donald Trump y Putin para vencer la elección presidencial, confirmaron que terminales del Kremlin habían utilizado la red social para regar el ciberespacio de «fake news» (noticias falsas) y otro tipo de propaganda. Ayer, la demanda de los congresistas, republicanos y demócratas, volvía a exigir la presencia de Zuckerberg para aclarar cómo permitió Facebook la filtración masiva de datos personales.

Y los directivos de la gigante se van a tener que multiplicar para dar explicaciones. Hoy mismo están convocados por las comisiones de Inteligencia, de Comercio y de Justicia de ambas cámaras. A la llamada del legislativo se sumó también la propia Administración Trump. La Comisión Federal de Comercio anunció la apertura de una investigación para comprobar si Facebook ha cometido alguna irregularidad. El Parlamento británico, que ya seguía de cerca las actividades de Cambridge Analytica, por su influencia en el referéndum del Brexit, reclamó la presencia de Zuckerberg. El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, dio por hecho que se abrirá una investigación con carácter inmediato.

El origen del escándalo se retrotrae al año 2015, cuando Alexkandr Kogan, un profesor de la Universidad de Cambridge de nacionalidad estadounidense, aunque nacido en Rusia, creó la empresa GSR y desarrolló una app que ofrecía un test de personalidad. Facebook la contrató al tratarse de «un trabajo para fines académicos», según las versiones de ambas partes. Ello permitió a Kogan acceder, progresivamente, a la información de 50 millones de usuarios. Para su labor, Kogan trabajó codo con codo con Joseph Chancellor, a su vez directivo de Cambridge Analytica.

La conexión política había surgido meses antes, cuando el propietario de esta consultora, Robert Mercer, dueño a su vez del digital ultraconservador Breitbart News, y su director, Steve Bannon, se habían propuesto cambiar el destino político de Estados Unidos. Para ello, precisamente, fundaron Cambridge Analytica, que se propuso allanar el camino a Donald Trump accediendo a datos personales de millones de estadounidenses. El resto es conocido. Bannon, que dirigió campaña de Trump durante meses, fue uno de los hacedores del milagro electoral.