Internacional

Fidel Castro murió de una neumonía, de la que no quiso tratarse, según Norberto Fuentes

El escritor cubano, próximo a los hermanos Castro en la década de los ochenta, anticipó en julio de 2006 que el dictador padecía una diverticulitis que le apartaría del poder

Fidel Castro, con el expresidente de Vietnam Tran Dai Quang, en su casa de La Habana, en una imagen divulgada diez días antes de su muerte
Fidel Castro, con el expresidente de Vietnam Tran Dai Quang, en su casa de La Habana, en una imagen divulgada diez días antes de su muerte - Reuters

Una neumonía causó la muerte de Fidel Castro el pasado 25 de noviembre. Así lo ha afirmado el escritor cubano Norberto Fuentes en un escueto mensaje colgado en su blog el viernes por la noche. «Sujeto a confirmación. Neumonía. Diez días sin tratamiento. Él no quiso tratarse», escribió quien fue referente intelectual, amigo y confidente de los hermanos Castro en la década de los ochenta, antes de caer en desgracia y exiliarse en Miami.

Apenas dos días después de que el líder de la revolución castrista enfermara en julio de 2006, Fuentes adelantó en su blog que Fidel Castro estaba ingresado en el hospital del Palacio de la Revolución, que padecía diverticulitis, una enfermedad del aparato digestivo, y no regresaría más al poder. Lo que así sucedió: primero fue sustituido temporalmente por su hermano Raúl en la presidencia de Cuba y oficialmente desde febrero de 2008.

La enfermedad que situó a Castro «al borde de la muerte» y le obligó a entregar las riendas del país a su hermano menor fue una diverticulitis de colon, según los cables de Wikileaks. Consiste en la inflamación de los divertículos, protuberancias en el tramo final del intestino que el 26 de julio de 2006 le causó una gran hemorragia durante un viaje en avión por la isla.

Se negó a la colostomía

La perforación en el intestino grueso le obligaba a someterse a una colostomía. Pero se negó a tal «humillación» y pasó por varias operaciones y complicaciones. Al final su entorno llamó al médico español José Luis García Sabrido, quien desmintió que se tratase de un cáncer.

Sin embargo, el ex teniente coronel del Ministerio del Interior Juan Reinaldo Sánchez, su escolta durante 17 años, explicó en un libro publicado en 2014 («La vida oculta de Fidel Castro»), que el líder del castrismo fue tratado de una úlcera cancerosa en 1983, que se le reprodujo en 1992.

El propio Fidel Castro admitió después que «llegó a estar muerto» y se sentía como un «resucitado». Su declive en la última década de vida fue notorio.

Toda la actualidad en portada

comentarios