El español Ignacio Echeverría, muerto en el último atentado yihadista de Londres el pasado sábado - ABC

El Gobierno y la familia confirman la muerte de Ignacio Echeverría, el héroe del atentado de Londres

A pesar de las críticas a las autoridades británicas por la tardanza en la identificación de las víctimas, sus familiares no podrán tener su cuerpo hasta el viernes «como pronto»

MadridActualizado:

Después de cuatro días de angustia, su familia y el Gobierno español han informado esta tarde que Ignacio Echeverría murió en el ataque yihadista del pasado sábado en Londres. Pasadas las cuatro de la tarde, Ana Echeverría aseguró a través de Facebook que su hermano «no sobrevivió al momento del atentado« y que «hasta el viernes como pronto no podemos estar con su cuerpo», aunque horas después el ministro Dastis confirmó que podrían ver el cuerpo mañana. El Gobierno manifestó por su parte que había recibido la confirmación de las autoridades británicas de que el joven de 39 años se encontraba entre las ocho víctimas mortales de «los crueles ataques terroristas» del sábado. El comunicado del Ejecutivo español destacó la «actitud ejemplar» de Echeverría, quien golpeó con un monopatín a uno de los terroristas mientras éste acuchillaba a una mujer. La última vez que sus amigos le vieron estaba tendido en el suelo cerca de la zona de ocio del mercado de Borough.

Su hermana Isabel publicó en Facebook que «intentó parar a unos terroristas y perdió su vida intentando salvar a otros». El mensaje de Ana expresaba que «queremos ver y estar con el cuerpo de Ignacio», pero indicaba que «hasta el viernes como pronto no podemos estar con su cuerpo». «Querríamos que el Gobierno británico nos permita estar con él», lamentaba su hermana.

El Gobierno y las fuerzas de seguridad españolas habían mostrado su «perplejidad» este miércoles por la tardanza del Reino Unido en la identificación de las víctimas. Las autoridades de ese país tenían ya desde el pasado lunes las huellas dactilares, el ADN y datos dentales de este ciudadano español que vivió en Las Rozas hasta 2016, cuando se trasladó a Londres para trabajar en el banco británico HSBC. El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, manifestó horas antes que «podemos entender que haya que respetar ciertos protocolos de identificación, pero hay que tener en cuenta la situación de la familia, que no esta muy lejos de ser inhumana». El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, también se refirió al momento «inhumano» y «desesperante» que estaban viviendo la familia, de la que destacó su comportamiento «ejemplar».

Excusas de Scotland Yard

Ante las insistentes peticiones de información, la Policía Metropolitana de Londres (Met) se excusó este miércoles que el proceso de identificación de las víctimas es «complejo». «Identificar a las víctimas con rigurosidad es crucial y se toma todo el cuidado en hacerlo lo más rápido posible y con los más altos estándares», explicó Scotland Yard.

Sus padres, Ana Miralles de Imperial y Joaquín Echeverría, aterrizaron en Londres el martes por la tarde procedentes de Madrid. Allí les esperaban funcionarios del Ministerio del Interior británico, según fuentes familiares. Dos de sus hermanas se recorrieron estos días los hospitales londinenses en su busca.

La heroicidad de Ignacio ha sido ampliamente resaltada por ciudadanos y autoridades en los medios de comunicación y las redes sociales. La BBC le ha llamado «El héroe español del monopatín». Echeverría había pasado la tarde en un parque con unos amigos disfrutando de una de sus pasiones: el «skateboard». Cuando regresaban a casa en bicicleta por el Puente de Londres vieron cómo un hombre apuñalaba a una mujer. Lo que en principio les pareció una pelea se convirtió a sus ojos en cuestión de segundos en una matanza terrorista. Ignacio no se lo pensó dos veces, tiró la bicicleta, «cogió su monopatín y golpeó al terrorista en la cabeza, que se revolvió contra él y le dio una puñalada que le dejó tumbado en el suelo», según relató a ABC su prima Alejandra Hornedo. Uno de los amigos que presenciaba la escena «observó cómo el terrorista le miraba luego a él, por lo que cogió su bicicleta y huyó aterrorizado. La última vez que lo vio Ignacio estaba tendido en el suelo, no sabe si después le dieron más cuchilladas», según explicó él mismo a la familia.

Ignacio Echeverría había nacido en Ferrol hace 39 años. Su padre, un ingeniero asturiano, trabajaba entonces en la central térmica de Endesa de As Pontes, donde Ignacio fue al colegio A Magdalena. Después estudió Derecho en la Universidad Complutense e hizo un máster en la Sorbona. Estaba soltero y desde 2016 residía en Londres, donde trabajaba como analista en HSBC. Se dedicaba a la lucha contra el blanqueo de capitales. Uno de sus amigos agregó que precisamente era un experto en «saber qué países son colaboradores del terrorismo».

El héroe español del último atentado de Londres tenía cuatro hermanos, que residían en distintos partes del mundo: Madrid, Londres, París y Santo Domingo. Su madre, Ana, es abogado, como él. Alejandra Hornedo, su prima de 32 años, los describe como una «familia unida de buenas personas». En concreto, describe a su compañero de juegos en los veranos de Comillas (Cantabria) como «el primo más bueno y más educado, siempre dispuesto a ayudar a la abuela y a los demás». Le recuerda también como una persona «alegre, siempre sonriente y dispuesto a hacer un favor». Desde pequeño iba siempre con su monopatín a todos lados, a la playa, a tomar un helado...