MINISTERIO DEL INTERIOR

España extrema su seguridad ante la acogida de 200 asilados

La Policía fronteriza cruza los datos con bases nacionales y del espacio Schengen

MADRIDActualizado:

Después de la llegada el pasado año de un minúsculo grupo de 18 personas, España, con un gobierno en funciones desde el pasado mes de diciembre, está a punto de acoger un segundo contingente de refugiados de 200 personas, cuya llegada está prevista antes de finales de mayo. Este segundo grupo estaría formado por 50 personas que viajarían desde Italia, en su mayoría ciudadanos de Eritrea; y otros 150 refugiados, desde Grecia, en su mayoría sirios (117), además de 32 iraquíes y un centroafricano, según informó en un comunicado la semana pasada vicepresidencia del Gobierno.

Si bien en nuestro país ni la crisis de refugiados ni su reubicación se encuentra entre las principales preocupaciones de los españoles, según la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), es cierto que los últimos atentados en París y en Bruselas han puesto sobre la mesa uno de los riesgos de la llegada de inmigrantes procedentes de zonas en conflicto, como Siria, y la posible infiltración entre ellos de yihadistas. Algo que han constatado los servicios de inteligencia internacionales y que ha motivado la creación de un grupo especial de policía antiterrorista europea, todavía no operativo, cuya función será la de trabajar de manera conjunta con los «hot spots» (centros de registro) de Italia y Grecia, para investigar la identidad de los asilados que acceden al continente.

Sin enlace en Grecia

En España, uno de los eslabones de la cadena de seguridad es el Centro Nacional de Coordinación de los Puestos Fronterizos de la Policía Nacional, dependiente del Ministerio del Interior, que debe filtrar los datos que le facilitan desde los puntos de registro de Italia y Grecia. Si bien para la llegada del primer contingente se mandó un equipo de enlace al primero, esto no ha sido posible con el segundo. «Las autoridades de Grecia no nos lo han ofrecido», explica a ABC uno de los responsables de la Policía fronteriza.

«Desde Italia llegan grupos monoparentales, mientras que de Grecia son familias enteras»

Entre las nacionalidades que predominan en este nuevo grupo, afirma que desde Italia vendrán mayoritariamente ciudadanos de Eritrea, «y alguno de Sudán»; mientras que de Grecia «la mayoría serán sirios». «Los que vienen por Italia suelen ser monoparentales;mientras que los que viajan desde Grecia suelen ser familias completas, según los expedientes que hemos ido recibiendo», añade.

La Policía fronteriza trabaja inicialmente con la información que les facilita estos «hot spots» conseguida in situ. «Si traen documentación, nos la reflejan. Si, por el contrario, viajan sin ella nos dan los datos de filiación de cada persona. Información que nosotros tramitamos aquí a través de nuestras bases de datos policiales y de la Secretaria de Estado de Seguridad. Hacemos las comprobaciones con cada área policial correspondiente», indica. Estas áreas son cuatro:Policía judicial, Extranjería y Fronteras, Información y Policía científica. El primer paso consiste en cruzar la información disponible «a nivel nacional» y a continuación con el Sistema de Información Schengen.

Control de pasaportes falsos

Una de las críticas recurrentes a la hora de prevenir y frenar la llegada de terroristas a Europa es la falta de coordinación entre las fuerzas de seguridad de la UE, y el limitado flujo de información entre ellos, lo que ha permitido que algunos yihadistas se muevan libremente. «Entiendo que cada país es soberano y comparte los datos que quiere».

«Si alguien intentase entrar con un pasaporte falso sería detectado. Algo que no ha ocurrido hasta el momento»

Otro de los problemas a los que se enfrentan las fuerzas de seguridad europeas es la proliferación de pasaportes falsos, sirios principalmente, como se demostró en los atentados de París. «Nosotros tenemos información muy puntual de los pasaportes, visados y todo tipo de documentación que se roba tanto en blanco o que se detecta, en los puestos fronterizos, se está utilizando de manera fraudulenta. Los números de serie de esos pasaportes los tenemos en nuestra base de datos, y si alguien intentase entrar con ellos sería detectado. Algo que no ha ocurrido hasta el momento».

Una vez que los refugiados aterricen en España, la Policía fronteriza realiza «la entrevista de asilo», acabando ahí su cometido. A continuación pasan a ser distribuidos en los distintos centros de acogida gestionados a lo largo de toda la geografía española por las ONG que colaboran con el Gobierno, como Cear, Cruz Roja y Accem.