El presidente Erdogan, este domingo durante un acto en memoria de la victoria turca en la batalla de Gallipoli
El presidente Erdogan, este domingo durante un acto en memoria de la victoria turca en la batalla de Gallipoli - EFE

Erdogan redibuja la frontera con Siria para alejar la amenaza kurda

La ofensiva continuará ahora hasta Manbij, Kobani, Tel Abiad y Ras al Ain, y el presidente turco alcanzar Irak

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

La conquista del cantón kurdo sirio de Afrín es solo el primer paso del plan de Recep Tayyip Erdogan para asegurar la frontera de más de 800 kilómetros que comparte con Siria. «Hemos terminado la parte más importante de la operación ‘Rama de Olivo’, al entrar en la ciudad de Afrín. Ahora continuará hasta Manbij, Kobani, Tel Abiad y Ras al Ain», anunció un presidente turco eufórico, que no descartó incluso expandir «cualquier noche» su lucha a Irak para acabar con el bastión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en las montañas de Sinyar. En un discurso retransmitido en directo por la cadena NTV, el líder islamista explicó que «hemos cambiado nuestro concepto de lucha antiterrorista: ahora vamos a los lugares donde ellos tienen sus raíces».

La primera fase de esta nueva estrategia turca es la militar, aunque Erdogan aclaró que «nuestra finalidad no es la ocupación, sino limpiar la región de terroristas, para acabar con la 'franja del terror' y prevenir ataques contra nuestro país». Turquía no necesita mantener sus tropas porque cuenta con el Ejército Sirio Libre (ESL), grupo opositor sirio que nació para derrocar a Bashar Al Assad, pero que ahora se ha convertido en la fuerza de choque turca contra las Unidades de Protección Popular (YPG) kurdas. El Gobierno de Ankara considera a las YPG el brazo sirio del PKK y su objetivo es alejar su amenaza de la frontera. Hasta ahora parecía que el objetivo era acabar con su presencia al oeste del Éufrates, pero tras la toma de Afrín Erdogan parece dispuesto a abarcar toda la frontera.

«Nuestra finalidad no es la ocupación, sino limpiar la región de terroristas, para acabar con la 'franja del terror' y prevenir ataques contra nuestro país», asegura el presidente Erdogan

El siguiente paso para Turquía será «el regreso de los habitantes originales» una vez que la zona sea «totalmente segura», apuntó el presidente. En su país viven más de 3 millones de refugiados sirios, pero en zonas como Afrín la mayoría era kurda, ha huido de la invasión turca en busca refugio en partes de Siria bajo control del régimen y teme que Ankara busque un cambio demográfico dando sus tierras a refugiados árabes. Los cientos de miles de desplazados kurdos pudieron ver que el ESL, en sus primeras horas en Afrín, se dedicó al saqueo masivo de tiendas y viviendas en una ciudad fantasma.

Acuerdos para la salida de combatientes

Erdogan redibuja la frontera con Siria mientras el ejército sirio y sus fuerzas aliadas centran sus esfuerzos en retomar el control de Guta, la última zona opositora que queda en el cinturón rural de Damasco. El ministro de Reconciliación Nacional, Alí Haidar, declaró a la agencia Reuters que se han ofrecido a los combatientes y sus familias «evacuaciones seguras» para que abandonen la zona y adelantó que «podría haber algún logro en Harasta, pero no quiero comprometerme con fechas concretas porque depende de que los milicianos quieran aceptar su salida o que el Ejército entre en la zona». Harasta es una de las localidades principales de Guta y Haidar, miembro del Partido Social Nacionalista Sirio, ha sido el responsable de supervisar otros acuerdos de este tipo en otros barrios de Damasco en el pasado reciente.