Funcionarios de la Registraduría Nacional de Colombia instalan mesas de votación en un puesto electoral
Funcionarios de la Registraduría Nacional de Colombia instalan mesas de votación en un puesto electoral - Efe

EleccionesColombia busca presidente para el incierto futuro del proceso de paz

El candidato de la derecha, Iván Duque, es el favorito en la primera vuelta de las elecciones de este domingo, las primeras sin la presión de la guerrilla de las FARC

Corresponsal en BogotáActualizado:

Los colombianos dan este domingo el primer paso en la elección del nuevo presidente. Si se cumplen los pronósticos, esta primera vuelta dejará definidos a los dos candidatos que se disputarán la Casa de Nariño el próximo 17 de junio, en la segunda y definitiva vuelta electoral.

Las proyecciones muestran a Iván Duque, del Centro Democrático, y a Gustavo Petro, de Colombia Humana, como los dos con más opciones. Incluso hay quienes piensan que alguno de ellos puede obtener el triunfo en primera vuelta. Y hay un tercero, Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia, que bien puede ser la gran sorpresa. Sea como sea, la fecha es histórica para el país, pues es la primera en más de 50 años sin la presencia y presión del grupo guerrillero FARC. Además, será recordada por contar con la participación de un candidato de izquierda que por primera vez tiene una posibilidad real de dirigir el destino de la nación.

¿Qué país recibirá el nuevo mandatario cuando tome posesión el 7 de agosto? ¿Cómo recomponer la gobernabilidad en Colombia si los dos principales partidos y candidatos han atizado la polarización? Diferentes analistas responden a esas preguntas.

Fractura del consenso

Para Andrés Molano, del Instituto de Ciencia Política, «el consenso social y político se viene fracturando de tiempo atrás y esa ruptura se profundizó durante el gobierno Santos». A su juicio, el gran desafío es «reconstruir el consenso social y político que permita diversidad y pluralismo», dentro de «un Estado social de derecho respetuoso». Y el pronóstico no es muy alentador para Molano: «Serán cuatro años muy complicados, con tremendos desafíos por temas de corrupción y su impacto en la credibilidad de las instituciones; por la necesidad de reformas urgentes para dar sostenibilidad a la salud, la justicia, el sistema electoral, las pensiones y la reforma territorial». ¿Y qué hacer con el acuerdo de paz? «El que llegue tendrá que ajustar la implementación, que está haciendo agua por todos lados», afirma.

Eduardo Pizano, director de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes, considera que lo atípico en estas elecciones es la presencia de un candidato de izquierda. «Terminado el conflicto con las FARC, se legitima la izquierda como una fuerza política importante, como en muchísimos países del mundo». Colombia ha logrado «avances significativos en cobertura de servicios que provee el Estado, pero hemos fracasado en la generación de ingresos y en una mala distribución de los mismos», apunta.

En todo caso, el nuevo presidente deberá buscar consensos para sus reformas. «El Congreso sí le dará gobernabilidad al próximo presidente en caso de que sea Duque», afirma el analista Mauricio Reina. Los partidos de centro derecha o derecha sí suman una mayoría que le daría gobernabilidad a un presidente de esa tendencia, pero si gana Petro, «no lograría un 30% de alianzas en el Congreso», lo que dificultaría las reformas, advierte.

El panorama económico que recibirá el próximo presidente no aparece muy despejado. Para Reina, economista e investigador asociado a Fedesarrollo, principal centro de pensamiento económico del país, «la economía cayó en una trampa de bajo crecimiento luego de crecer a más del 4,5% durante más de 10 años. Ahora a duras penas aspiramos a arañar un 3.5%». Eso significa que es prioritario hacer crecer la economía, «pero en un contexto delicado, pues hay apremio por una reforma tributaria, pensional y es fundamental trabajar en la distribución del ingreso. Quien ignore estos tres temas estará pifiado en términos económicos», indica.

Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), tiene una perspectiva algo diferente: «La economía está saliendo de una desaceleración muy fuerte, tras culminar el ajuste a la que estuvo obligada por la caída de los precios del petróleo». Las discusiones sobre el proceso de paz, señala, «dejaron afectada la confianza en la economía y crearon gran incertidumbre, pero los indicadores ya muestran que el gobierno entregará la economía en buenas condiciones, a diferencia de como la recibió Santos en 2010». «El próximo será el primer presidente desde 1994 que reciba una economía creciendo y sin riesgo para los negocios por el conflicto armado», destaca. A diferencia de Reina, considera que si bien «se debe hacer una reforma tributaria, no hay urgencia».

En cuanto a la seguridad, para Restrepo es una incógnita: «Hay varios procesos en curso, donde el más importante es cómo el crimen organizado reacciona frente a las nuevas condiciones de seguridad en el territorio». El fin del conflicto, al amparo del cual creció el crimen organizado, «cambia todo para esas organizaciones y no solo afecta el tráfico de drogas, sino de personas, armas, oro, maderas finas, ente otros», apunta.