Marine Le Pen junto al ya exvicepresidente del FN, Florian Philippot
Marine Le Pen junto al ya exvicepresidente del FN, Florian Philippot - REUTERS

División y crisis en la extrema derecha de la familia Le Pen

La dimisión del vicepresidente del partido abre una crisis de identidad y una escisión en el Frente Nacional

CORRESPONSAL EN PARÍSActualizado:

La dimisión de Florian Philippot como vicepresidente del Frente Nacional (FN) consuma una escisión fratricida de la extrema derecha francesa, víctima de enfrentamientos familiares e ideológicos de gran calado.

Tras militar en diversas familias del conservadurismo ultra nacionalista, Philippot se afilió al FN de la familia Le Pen el 2011, para convertirse muy pronto en un «protegido» de Marine Le Pen.

La vertiginosa ascensión de Philippot en la jerarquía del FN agravó los contenciosos de fondo entre Marine y Jean-Marie Le Pen, que jamás pudo soportar que un homosexual se transformase en el ideólogo más influyente de su propio partido, convertido, a su modo de ver, en «club gay».

Fue Philippot quien convenció a Marine Le Pen de dar al FN un «giro social y europeo», imponiendo una terminología política muy próxima a la extrema izquierda.

Durante las pasadas campañas electorales, presidenciales y legislativas, el FN y Marine Le Pen pidieron la salida de Francia del euro y la OTAN, con un resultado finalmente catastrófico.

Ante los fracasos electorales de mayo y junio pasados, Philippot se convirtió en el principal enemigo de la vieja guardia del FN, más «liberal» en lo económico y más xenófoba en todos los frentes.

Ante tal evidencia, Philippot comenzó por crear su propio micro - partido, Los Patriotas (LP), un grupúsculo ultra nacionalista y ultra conservador. Fue la gota de agua que desbordó un vaso de agua turbia. Marine Le Pen relegó a un segundo plano al vice presidente, dando un nuevo protagonismo a personalidades de la extrema derecha más tradicional. Consciente que el su enfrentamiento final con la familia Le Pen no tardaría en estallar, Philippot anunció su dimisión la mañana del jueves, abriendo una crisis de identidad y una escisión en el FN de la familia Le Pen.