Los restos de Fidel Castro descansan ya en Santiago de Cuba

Un sencillo acto de inhumación en el cementerio de Santa Ifigenia pone fin a nueve días de duelo en la isla

Enviado especial a La HabanaActualizado:

Los restos de Fidel Castro descansan ya en el cementerio de Santa Ifigenia de Santiago de Cuba, considerada la «cuna de la Revolución», donde un sencillo acto de inhumación ha puesto fin este domingo a los nueve días de duelo decretados por la muerte del dictador el pasado día 25. Han sido depositados cerca del mausoleo del héroe nacional José Martí, la tumba de padre de la patria Carlos Manuel de Céspedes y de compañeros de lucha del comandante en jefe fallecido.

El entierro de sus cenizas ha tenido lugar en la intimidad, sin estar abierto al público ni a la prensa y, al contrario que la mayoría de los actos relacionados con la muerte de Fidel Castro, no se ha transmitido en directo por la televisión estatal.

El diario oficial «Granma», sin embargo, ha publicado unas imágenes en las que se ve al propio Raúl despositando la urna con los restos de su hermano en la cavidad de una enorme piedra con una lápida en la que únicamente se lee «Fidel».

También se observa entre los asistenes al acto a los presidentes de Venezuela, icolás Maduro, Nicaragua, Daniel Orega, y Bolivia, Evo Morales.

Según los medios de propaganda oficial, Castro parte ahora «rumbo a la eternidad» en un «viaje a la inmortalidad».

El paso del cortejo fúnebre que condujo los restos del dictador por las calles de Santiago hasta el camposanto estuvo acompañado de nuevos gritos de «¡Yo soy Fidel!» por parte del público que lo presenció. La comitiva estuvo presidida por el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, general de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, y sus viceministros Ramón Espinosa Martín y Joaquín Quintas Solá, también generales de Cuerpo de Ejército.

La ceremonia ha tenido lugar horas después del multitudinario homenaje póstumo en la plaza Antonio Maceo de esta ciudad del este de la isla, en el que Raúl Castro recalcó este sábado (madrugada del domingo en España) que el líder histórico de la Revolución «demostró que sí se pudo, sí se puede y sí se podrá superar cualquier obstáculo, amenaza o turbulencia en nuestro firme empeño de construir el socialismo en Cuba». El acto concluyó con gritos de «Fidel es Raúl» por parte de los congregados.

A esa despedida al antiguo dictador cubano en Santiago de Cuba asistieron menos dirigentes internacionales que en el celebrado el martes pasado en la plaza de la Revolución de La Habana, aunque no faltaron el venezolano Nicolás Maduro, el boliviano Evo Morales ni el nicaragüense Daniel Ortega.

Las cenizas del dictador cubano habían llegado a Santiago de Cuba el sábado después de que el cortejo fúnebre recorriera en cuatro días los más de mil kilómetros desde La Habana, una ruta a lo largo de la cual los restos fueron recibidos en las distintas localidades por las que pasó con grandes muestras de reconocimiento al fallecido líder.