Imagen del 27 de enero, en la que se ven los cuerpos asesinados de 16 civiles cerca de una iglesia en la ciudad de Bor, en Sudán del Sur
Imagen del 27 de enero, en la que se ven los cuerpos asesinados de 16 civiles cerca de una iglesia en la ciudad de Bor, en Sudán del Sur - AFP

La ONU denuncia violaciones masivas en Sudán del Sur como pago a las milicias aliadas del Gobierno

Además de otras violaciones derechos humanos, hace hincapé en que el nivel de violencia sexual es «particularmente estremecedor», con más de 1.300 denuncias de violación de abril a septiembre de 2015 en solo uno de los diez estados

MADRIDActualizado:

La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha elaborado un informe en el que denuncia que la mayoría de ataques contra civiles perpetrados en 2015 han sido obra del Gobierno y de sus milicias aliadas y que todas las fuerzas enfrentadas están utilizando de forma masiva las violaciones como «arma de guerra».

El documento describe una «multitud» de «horribles» violaciones de Derechos Humanos y denuncia que el Ejecutivo ha llevado a cabo una política de «tierra quemada y actuando de forma deliberada contra los civiles con «asesinatos, violaciones y pillaje».

El informe de Naciones Unidas señala que «todas las partes» implicadas han incurrido en «formas de violencia grave y sistemática contra civiles» desde que comenzó el conflicto en diciembre de 2013 pero deja claro que los actores estatales son los que más responsabilidad tienen por lo sucedido en 2015, «dada la debilidad de las fuerzas opositoras».

El análisis de Naciones Unidas pone de manifiesto que el nivel de violencia sexual es «particularmente estremecedor», con más de 1.300 denuncias de violación registradas de abril a septiembre de 2015 en solo uno de los diez estados del país, en Unidad.

«Fuentes fiables indican que los grupos aliados del Gobierno están siendo autorizados a violar a mujeres como pago de sus sueldos pero los grupos de oposición y las bandas criminales también están atacando a las mujeres y las niñas», ha denunciado la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

«El nivel y los tipos de violencia sexual, principalmente por parte de las fuerzas gubernamentales SPLA y las milicias afiliadas, son descritos con detalles devastadores y brutales, toda vez que hay una actitud trivial y calculada por parte de los que asesinan a los civiles y destruyen propiedades y bienes», ha denunciado el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Husein, en un comunicado.

Tras advertir de que la cantidad de violaciones y violaciones en grupo descritas en el informe podrían ser solo «una instantánea del total real», Zeid ha subrayado que la situación de Sudán del Sur es «una de las más horribles del mundo» en materia de Derechos Humanos, con un «uso masivo de la violación como arma de guerra e instrumento del terror», sucediendo todo ello «más o menos fuera del radar internacional».

Arma de guerra

El informe hecho público por Naciones Unidas ha sido elaborado por un equipo de evaluación enviado por Zeid a Sudán del Sur desde octubre de 2015 hasta 2016, en cumplimiento de una resolución del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El trabajo analiza principalmente los estados más afectados por la violencia, Unidad y Alto Nilo, así como los estados de Equatoria Central y Occidental, también afectados por el conflicto entre las fuerzas del Gobierno y los rebeldes.

«La situación de los Derechos Humanos en Sudán del Sur se ha deteriorado dramáticamente desde el inicio de la crisis en diciembre de 2013. Más de dos millones de sursudaneses se han visto desplazados de sus hogares y decenas de miles han muerto, mientras las partes en conflicto intentaban establecer el Gobierno transicional de unidad nacional que prometieron en el acuerdo de paz», ha señalado la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Desde 2013, según el informe, todas las partes en conflicto han realizado «ataques contra civiles, violaciones y otros delitos de violencia sexual, arrestos y detenciones arbitrarias, secuestros y privaciones de libertad, desapariciones, incluidas desapariciones forzadas, y ataques contra personas e instalaciones de la ONU y las fuerzas de paz».

El análisis de los expertos de la ONU les ha llevado a concluir que hay «motivos razonables para pensar que las violaciones (de Derechos Humanos) podrían ser consideradas como crímenes de guerra o crímenes contra la Humanidad».

«Una aplastante mayoría de víctimas no parecen ser consecuencia de las operaciones de combate sino de ataques deliberados contra civiles», señala el informe de Naciones Unidas. En este sentido, el documento indica que el «patrón» que se ha seguido en «localidades y ciudades estratégicas» se ha basado en «un ataque, retirada y contraataque». «Cada vez que un área ha cambiado de manos, los que están al frente intentarán matar o desplazar a tantos civiles como puedan, basándose en su identidad étnica», denuncia.

Naciones Unidas ha subrayado que «algunos de los abusos más graves» tuvieron lugar en la primavera de 2014 en Bentiu y Rubkona, en Unidad, donde grupos armados aliados con las fuerzas opositoras entraron en localidades y mataron a cientos de civiles que intentaban refugiarse de los ataques.

Los refugios, verdaderas trampas

«Los lugares de refugio se convirtieron a menudo en verdaderas trampas para civiles», denuncia el documento, antes de dejar claro que «las iglesias, las mezquitas y los hospitales no se han librado de los ataques». El informe elaborado por Naciones Unidas asegura que «los asesinatos, la violencia sexual, los desplazamientos, la destrucción y los saqueos masivos han continuado sin cesar» durante todo 2015.

«Una mujer le dijo al equipo de Naciones Unidas que le habían desnudado y violado cinco soldados delante de sus hijos en una carretera y luego le violaron más hombres en el bosque, pudiendo solo volver para encontrar a sus hijos. Otra fue atada a un árbol después de que su marido muriera y tuvo que ver cómo su hija de quince años era violada por diez soldados», señalan los investigadores de Naciones Unidas.

La ONU ha advertido de que los ataques sexuales en Sudán del Sur se han caracterizado «por su extrema brutalidad», tanto con las mujeres que «se resistían» como con «aquellas que simplemente miraban a los ojos a sus violadores, que terminaban matándolas».

«Si eres joven o guapa, unos diez hombres violan a la mujer. Una mujer mayor es violada por entre siete y nueve hombres», según ha contado uno de los testigos. La ONU ha llegado a la conclusión de que la «prevalencia» de la violación «sugiere que su uso en el conflicto se ha convertido en una práctica aceptable para los soldados del SPLA y de las milicias armadas».

El informe recomienda al Consejo de Derechos Humanos que continúe supervisando la situación en Sudán del Sur y que estudie establecer un mecanismo específico para hacer justicia y vigilar la situación de los Derechos Humanos.

Además recomienda al Gobierno de transición que tome «medidas efectivas» para detener las violaciones y los abusos de los derechos de los niños e impedir que se repitan, así como eliminar la violencia sexual y de género. También le solicita que promueva y respete el papel de la sociedad civil, garantizando las libertades de opinión, prensa y de reunión.