Katrina Bookman muestra el anuncio de su premio en la tragaperras
Katrina Bookman muestra el anuncio de su premio en la tragaperras

Demanda al casino que le ofreció 2,25 dólares en lugar del premio de 43 millones ganado en la tragaperras

«No has ganado nada», le dijeron los responsables del complejo a Katrina Bookman tras hacerse la foto con su premio en la máquina

MADRIDActualizado:

El premio más grande de la historia de Estados Unidos ganado nunca en una tragaperras: nada menos que 43 millones de dólares. Eso fue lo que se llevó Katrina Bookman, a juzgar por el anuncio de máquina que puede verse en la imagen de esta noticia.

Este acontecimiento mundial sucedió en el Resorts World Casino en Queens, Nueva York, cuyos responsables no se podían creer lo que había ocurrido. Unas perdidas importantísimas para una entidad que solo da beneficios. Y, además, una historia parecida a la que cuenta la película «Te puede pasar a ti» (1994), en la que Nicolas Cage interpreta a un humilde policía al que un buen día le toca el sorteo de la loto. «Ni siquiera puedo describir la sensación, es como si todo mi cuerpo se hubiera entumecido», explicaba Bookman a WABC después de haber experimentado el golpe de suerte de su vida.

Un final feliz perfecto, sino hubiera sido porque, al día siguiente, el Resorts World Casino le comunicó a Bookman que todo había sido producto de un error. «Entonces, ¿cuánto he ganado?», preguntó la pobre mujer para averiguar la cantidad exacta de su bote (42.949.672 dólares), a lo que un empleado del casino contestó: «No has ganado nada».

Como reparación moral de lo sucedido, a la entidad no se le ocurrió otra cosa que ofrecerle una cena gratis y 2,25 dólares. Pero para Bookman eso no fue suficiente, a pesar de que el portavoz de Resorts World, Dan Bank, se aseguró a la CNN que «el personal del casino fue capaz de determinar que la cifra mostrada en la máquina era el resultado de un error. Un hecho confirmado más tarde por la Comisión de Juegos del Estado de Nueva York».

El abogado de Bookman, Alan Ripka, dice que ha estado luchando durante meses para que el casino le dé más dinero en efectivo para Bookman, pero no ha tenido éxito. Así que, el 14 de junio, presentó una demanda. Para el abogado, las excusas del casino son «ridículas». «No se puede afirmar que una máquina está dañada porque quieren que esté dañada. ¿Quiere decir que no fue inspeccionada? ¿Significa que no se le hizo mantenimiento? Y si es así, ¿significa eso que la gente que jugó allí antes de Bookman tenía cero posibilidades de ganar?», se preguntaba Rikpa.

El objetivo de Ripkin es buscar para su clienta 43 millones de dólares en daños. Para ello alega que Bookman le pidió a Resorts World Casino que le explicara cómo funcionaba la máquina, pero la compañía no se negó. El abogado califica el trato del casino de «negligente» y que la clienta sufrió «angustia mental» como resultado del incidente, que le provocó un revés monetario «significativo» al «perder la oportunidad de ganar» en la máquina.

La denuncia de Rikpa también nombra a la empresa Genting New York LLC, que es la compañía matriz de Resorts World Casino, y al fabricante de máquinas tragamonedas International Game Technology.

Hay un antecedente en un caso anterior en Iowa, en el que el tribunal falló a favor de Isle Casino Hotel cuando una máquina tragamonedas de centavo indicó que una mujer de 90 años ganó 41 millones de dólares. El tribunal dictaminó que «las reglas del juego limitaban los premios a 10.000 dólares y no permitían bonificaciones», según el «Chicago Tribune».