Dabiq«Solo terror»: la revista de Estado Islámico celebra sus últimas matanzas

Dabiq revela imágenes supuestamente inéditas como el artefacto explosivo que hizo explotar el Airbus A321 o la muerte de dos rehenes que habían sido puestos en venta

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«Los divididos cruzados de Occidente y Oriente pensaban que viajaban seguros en sus aviones mientras que se bombardeaba cobardemente a los musulmanes del califa». Así empieza el último número de la revista de Estado Islámico, Dabiq, que reivindica la última serie de atentados mortíferos en distintos puntos del planeta, desde el Líbano o Francia hasta el avión ruso estrellado en el Sinaí. Revela imágenes supuestamente inéditas como el artefacto explosivo que hizo explotar el Airbus A321: una lata de refresco y lo que parece ser un detonador.

Estado Islámico llama arrogante al Kremlin «por su precipitada» decisión de iniciar sus bombardeos en Siria». Por ello, escriben, buscaron las faltas de seguridad del aeropuerto internacional de Sharm el-Sheij como venganza. Como respuesta a sus ataques aéreos, se decidieron a «derribar un avión ruso de la coalición de Estados Unidos contra el califato». También aportan supuestos documentos de identidad de las víctimas.

Pero lo que han llevado a la portada titulada «Sin terror» han sido los atentados de París. «Un año antes, el "19 de septiembre 2014," Francia comenzó su intervención aérea contra el califato». También los llama arrogantes «al pensar que su distancia geográfica iba a protegerle de la justicia de los muyahidin». Estado Islámico menciona a 8 terroristas en los ataques París, cuando se sospecha que hay otro más, pero aún sin confirmar.

Igualmente, Estado Islámico ha anunciado la ejecución de dos rehenes: un noruego, Ole Johan Grimsgaard-Ofstad, y otro chino, Fan Jinghui, que en el número anterior habían sido puestos en venta de forma macabra. En su edición número 12, Dabiq muestra unas imágenes donde demostraría el asesinato de ambos. «Estos prisioneros fueron abandonado por sus gobiernos, que no hicieron todo lo posible para comprar su libertad».

«Estos valientes no se contentaban con únicamente oír noticias sobre las batallas de la yihad, ni utilizaron los obstáculos de los infieles (Occidente) como excusa para abandonar la yihad contra los enemigos. Tampoco se escudan en tener una edad temprana o una falta de formación para ser meros espectadores», reza el inicio de la revista, que por cierto termina con otra columna del periodista británico John Cantlie.