El médico y disidente cubano Eduardo Cardet, durante una entrevista con ABC el pasado septiembre en Madrid
El médico y disidente cubano Eduardo Cardet, durante una entrevista con ABC el pasado septiembre en Madrid - Juan Piedra

El cubano Eduardo Cardet, nuevo preso de conciencia de Amnistía Internacional

El líder del Movimiento Cristiano Liberación, de Oswaldo Payá, fue detenido con violencia cinco días después de la muerte de Fidel Castro y está acusado del delito de «atentado» contra la Policía

MadridActualizado:

Eduardo Cardet, médico de Velasco (Holguín) que perdió su trabajo por disentir, fue detenido con violencia cinco días después de la muerte de Fidel Castro, ante la mirada aterrada de su mujer y sus dos hijos de 13 y 11 años. El coordinador nacional del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) no ha sido juzgado todavía y convive con reos comunes en la prisión provisional de Holguín (sureste de Cuba). La Fiscalía solicita una condena de tres años de cárcel por «atacar» a un policía. Pero Cardet recibió este miércoles una buena noticia, con la llamada telefónica de su esposa: Amnistía Internacional le acaba de declarar prisionero de conciencia, al estar encarcelado «solamente por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión» y reclama su liberación «de inmediato y sin condiciones».

Yaimaris Vecino, mujer de Cardet, está «esperanzada» con este respaldo y confía en que sea excarcelado antes del juicio, que podría celebrarse a mediados de mes. «No pueden soslayar la presión internacional, ellos (las autoridades del régimen de Raúl Castro) saben que es inocente», aseguró a ABC desde Velasco. Cuando Yaimaris preguntó el motivo del arresto, las fuerzas de seguridad se refirieron a su «activismo, al delito de atentado contra la figura de Fidel Castro y porque no iban a permitir más contrarrevolucionarios en Cuba».

Cinco testigos relataron a Amnistía que «al menos cuatro policías vestidos de civil y uno uniformado bajaron a Eduardo Cardet a empujones de su bicicleta y lo detuvieron violentamente la tarde del 30 de noviembre». Los mismos testigos creen que fue arrestado por «sus ideas y creencias». Dos días antes de su detención declaró a una emisora de radio española que Fidel Castro «fue un hombre muy controvertido, sumamente odiado y rechazado por nuestro pueblo».

El senador por Florida Marco Rubio se ha sumado a la presión internacional para exigir la excarcelación de Eduardo Cardet. El político republicano expuso su caso durante un discurso sobre derechos humanos el martes en el Senado, en el que reclamó la solidaridad del presidente Trump y del nuevo secretario de Estado, Rex Tillerson, con Cardet y «todos los cubanos que ansían ser libres, con aquellos que a lo largo del mundo miran hacia nuestra nación, América, en busca de liderazgo y a menudo para que simplemente les prestemos nuestra voz para su causa».

El Movimiento Cristiano Liberación ha informado además en su página web que el diputado Fernando Maura, responsable de relaciones internacionales de Ciudadanos, se ha reunido este miércoles en el Congreso con el embajador de Cuba en España, Eugenio Martínez, a quien le trasladó su preocupación por el líder del MCL.

Aumento de los arrestos

Diferentes grupos de la disidencia cubana han denunciado un repunte de la represión en Cuba tras la muerte de Castro. La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn) registró que el pasado diciembre al menos 458 detenciones por motivos políticos y comparó los 9.940 arrestos que se produjeron en 2016 frente a los 2.074 de 2010.

Amnistía Internacional reclamó en enero la excarcelación del artista cubano Danilo Maldonado, también considerado prisionero de conciencia. «El Sexto» permaneció sin juicio en la cárcel de alta seguridad de Combinado del Este (a las afueras de La Habana) entre el 26 de noviembre y el 21 de enero. El grafitero disidente escribió simplemente «Se fue» en la pared del hotel Habana Libre tras la muerte del dictador cubano el pasado 25 de noviembre. Maldonado también estuvo diez meses preso en 2015 por pintar las palabras «Fidel» y «Raúl» sobre los lomos de dos cerdos vivos.