Internacional

Cuatro muertos en disturbios por falta de efectivo en Venezuela

Los ciudadanos se quedan sin alimentos por la escasez y sin dinero para comprarlos

Unos venezolanos queman un billete de cien bolívares, durante una protesta en El Pinal
Unos venezolanos queman un billete de cien bolívares, durante una protesta en El Pinal - Reuters

Los caraqueños pasaron la noche del viernes en vela junto a la sede del Banco Central de Venezuela, a una manzana del Palacio de Miraflores, sede del Gobierno, tras la decisión del presidente, Nicolás Maduro, de decretar la muerte del billete de 100 bolívares. A pesar de que la entidad estará cerrada durante este fin de semana, los ciudadanos hicieron una cola gigantesca, que daba tres vueltas, para cuando este lunes reabran las ventanillas poder cambiar los billetes prohibidos.

La medida iba a entrar en vigor dentro de cinco días pero, ante la situación de crisis, Maduro ha afirmado a última hora del sábado que retrasa hasta el próximo 2 de enero el permiso para poder usar estos billetes. La conversión monetaria ha sido brutal, con una depreciación de más de 1.000% del bolívar, una razón para ocultar la verdadera situación.

Si la medida hubiera sido efectiva en el tiempo previsto, el problema se agravaría porque solo en dos ciudades, Caracas y Maracaibo, hay oficinas del Banco Central, única entidad en la que se puede realizar la operación. Sus 150 ventanillas son insuficientes y hay muy poco tiempo para atender a tantos clientes con los billetes ahora ilegales, pero que representan la mitad de la masa monetaria.

Lo peor es que el Banco estatal no entrega a cambio nuevos billetes, solo un comprobante del importe, lo que obligaría a hacer una nueva cola ante la entidad emisora, canjearlos a menor precio en el mercado o esperar que los Bancos privados puedan recibir los depósitos. Los venezolanos nunca han vivido semejante desgracia con su dinero, que ahora no vale nada. Incluso temen que la crisis degenere en un nuevo «corralito» en el que no puedan sacar dinero de verdad del Banco.

En los últimos días ha habido saqueos, protestas y  disturbios con muertos en Callao (Bolívar), denuncia el diputado Ángel Medina

En 2008, en tiempos del desaparecido Hugo Chávez, también hubo una conversión monetaria. Pero, a diferencia de la actual, fue pacífica. En los últimos días ha habido saqueos, protestas y  disturbios que se han saldado con cuatro muertos en Callao (estado Bolívar), según el diputado opositor Ángel Medina. Más de diez estados del país, la mayoría periféricos, se han visto especialmente afectados por la medida de Maduro de eliminar el billete de 100 bolívares, cuyo motivo real no está aún claro para los ciudadanos.

Para contrarrestar el malestar ciudadano, el chavismo movilizó a sus seguidores, que este sábado marcharon en Caracas procedentes de distintos puntos del país. A los miles de partidarios del Gobierno chavista se sumaron motoristas y funcionarios, convocados por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, oficialista).

Maduro aseguró que la retirada de los billetes se ha propuesto para combatir a supuestas mafias de Colombia, Miami y España que habrían «acaparado la moneda para traficar con ella». Sin embargo, algunos analistas temen que, en realidad, el Banco Central se haya quedado sin reservas y no haya dinero para pagar los salarios de los funcionarios ni las pensiones.

Desastre en Delta del Amacuro

El diputado opositor José Antonio España informó este sábado de que en Delta del Amacuro «no hay comida, ni gasolina, ni bolívares, solo hay desastre y desolación». «El gobierno nacional, municipal y regional ha convertido a Delta Amacuro en un desastre, abandono es lo que reina en el Delta y Tucupita», agregó el diputado España. También consideró que este caos es culpa de las malas políticas del Ejecutivo: «Ha implementado la peor política económica, la más errática (...) retirar el billete que teníamos de mayor denominación, para colocar un billete de 500 bolívares que ya no vale nada y que además no existe: es acabar con la Navidad del venezolano».

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