Cristina Fernández de Kirchner, en una imagen de archivo, baja del avión presidencial Tango
Cristina Fernández de Kirchner, en una imagen de archivo, baja del avión presidencial Tango

Cristina Fernández de Kirchner renace de sus cenizas

La expresidenta argentina se perfila como favorita en las primarias de hoy

CORRESPONSAL EN BUENOS AIRESActualizado:

Si la política es el arte de lo posible, Cristina Fernández es la figura que mejor encarna lo imposible. La expresidenta, pese a los procesamientos, embargos y casos de corrupción que la tienen en primera línea de fuego de la justicia, resurge de sus cenizas en las primarias –que se celebran hoy– de las legislativas que renovarán, parcialmente, el Congreso (127 escaños de 257) y el Senado (24 de 72) el 22 octubre.

Fernández de Kirchner ha fundado otro partido para no tener que rebajarse a competir con sus antiguos subordinados

Perdido el poder de ordeno y mando en el Frente para la Victoria (FpV) –con el que gobernaron doce años ella y Néstor Kirchner–, Fernández ha fundado, contrarreloj, el frente Unidad Ciudadana (UC). El objetivo era –y es– evitar una «interna» (primarias) con su exministro de Transporte y exfavorito díscolo, Florencio Randazzo. Genio y figura, ella, que inventó e impuso, cuando el poder llevaba su nombre, esta modalidad bautizada PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) no estaba dispuesta a rebajarse y competir con un exsubordinado suyo.

Con pista libre y sin contendiente en sus filas, «Cristina», como la llaman amigos y enemigos, se perfila como favorita en las PASO frente al resto de los candidatos de otros partidos: Esteban Bullrich (Cambiemos), Sergio Massa (1 País), Randazzo (Frente Justicialista) y media docena más. La mayoría de las encuestas la colocan en cabeza (en torno al 32 por ciento) en un virtual empate técnico con el exministro de Educación, Esteban Bullrich (algo más del 28 por ciento), el hombre elegido por Mauricio Macri para hacer frente a quien fuera su peor pesadilla.

Las elecciones de hoy son «una gran encuesta nacional», recuerda Mariel Fornoni, directora de la Consultora Management & Fit. «El escenario –añade– está muy parejo». Analía del Franco, titular de la consultora que lleva su nombre coincide, pero, observa, «el que pica primero pica mejor para octubre». En rigor, ese es el mes clave que determinará el reparto de los escaños que hay en juego en las provincias de Argentina. Pero, aunque el oficialismo se impusiera en todas, no tendría mayoría absoluta.

Ingobernabilidad

«El Gobierno necesita ganar, aunque sea por un voto. En caso contrario el escenario que se avecina será el de la ingobernabilidad», reflexiona Fornoni. Dicho de otro modo, si la oposición percibe que Macri no es capaz de sostener su liderazgo, el peronismo le hará la vida imposible y su reelección, en el 2019, sería una quimera.

«Hay entre 4 y 6 puntos en estas elecciones que votaron a Macri en el 2015 y hoy lo harán por Cristina», dice Del Franco

«La lectura inevitable de estas primarias es que son un modo de plebiscitar la gestión de Gobierno», insiste Analía del Franco. De acuerdo con sus estadísticas, hay «entre 4 y 6 puntos en estas elecciones que votaron a Macri en el 2015 y hoy lo harán por Cristina». La explicación: «Nunca imaginaron que iban a sufrir tanto la economía», advierte en referencia a la inflación que ronda el 21 por ciento. «Le votaron –añade– para que resuelva los problemas y sienten que, en su vida cotidiana, se multiplicaron. En palabras de un encuestado: ella (por Cristina Fernández) comía pero dejaba comer. Macri come solo».

Esteban Bullrich se enfrentará hoy a Cristina Fernández, en el principal terreno electoral de Argentina. Hombre cordial y con resultados positivos en el Ministerio de Educación, es también un candidato sin garra ni capacidad de arrastre. «Es una estrategia propia de Macri. Elige poner candidatos ignotos», observa Analía del Franco. En cierto modo es lo mismo que hizo con María Eugenia Vidal, actual gobernadora de la provincia de Buenos Aires sobre la que en el 2015, salvo Macri, nadie apostaba «un peso partido por la mitad», según expresión porteña.