Otto Frederick Warmbier, llorando durante una rueda de prensa en el Palacio de la Cultura en Pyongyang el 29 de febrero de 2016, en una imagen facilitada por la agencia estatal de noticias norcoreana (KCNA)
Otto Frederick Warmbier, llorando durante una rueda de prensa en el Palacio de la Cultura en Pyongyang el 29 de febrero de 2016, en una imagen facilitada por la agencia estatal de noticias norcoreana (KCNA) - Efe

Corea del Norte libera en coma al estadounidense que robó un cartel

Según el régimen de Pyongyang, Otto Warmbier enfermó de botulismo tras ser condenado el año pasado a trabajos forzados

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

Un año y medio después de detenerlo, Corea del Norte ha liberado este martes en coma al estudiante estadounidense Otto Warmbier, condenado a trabajos forzados por intentar robar un cartel de la propaganda en su hotel de Pyongyang. Según anunció el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, Warmbier ha sido evacuado de Corea del Norte para repatriarlo a Cincinnati, donde vive su familia.

Aunque Tillerson no dio detalles sobre el joven, su padre, Fred Warmbier, reveló al diario «The Washington Post» que estaba en coma y era trasladado en un avión médico. La explicación oficial dada por Corea del Norte es que Otto Warmbier, de 22 años, enfermó poco después de ser juzgado de botulismo, que lo provocan los alimentos envasados en malas condiciones. Al parecer, se tomó una pastilla para dormir y no volvió a despertarse nunca más, por lo que lleva en coma desde entonces. Pero, como todo lo que ocurre en la hermética Corea del Norte, es casi imposible saber si es verdad.

«Nuestro hijo vuelve a casa. De momento, estamos tratando esto como si hubiera tenido un accidente» dijo al «Post» Fred Warmbier. El calvario de esta familia empezó en el Año Nuevo de 2016, cuando Otto, alumno de la Universidad de Virginia, viajó a Corea del Norte y fue arrestado en el hotel de Pyongyang donde se alojaba. Las autoridades le acusaron de colarse en una planta reservada para el personal y de intentar robar un cartel de la propaganda. Entre lágrimas, lo confesó todo en televisión y pidió perdón, pero fue sentenciado en marzo del año pasado por «actos hostiles contra el régimen». Le cayeron 15 años de trabajos forzados.

Desde entonces, ni siquiera le habían visto los diplomáticos suecos que representan en Corea del Norte a EE.UU., que no reconoce a este régimen estalinista. Junto a Warmbier, hay otros tres norteamericanos detenidos. El primero es Kim Dong-chul, un surcoreano de 62 años nacionalizado estadounidense. Detenido en octubre de 2015, fue condenado en abril de 2016 a diez años de trabajos forzados por espionaje. Otro es Kim Sang-duk, un profesor también de origen surcoreano que daba clase en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pyongyang. Arrestado en abril, cuando iba a dejar el país, está acusado de «intentar derrocar» al régimen. El último es Kim Hak-song, otro surcoreano con pasaporte estadounidense que trabajaba en la misma universidad y fue detenido en mayo por «actos hostiles».

La liberación de Warmbier ha coincidido con la llegada a Pyongyang de la exestrella de la NBA Dennis Rodman, amigo del joven dictador Kim Jong-un. En Corea del Norte, nada es casual.