Vídeo: Daesh recupera Palmira - ABC/ATLAS

Daesh reconquista Palmira y fuerza una desbandada rusa

El Kremlin, obligado a volar una de sus bases mientras el Ejército sirio intenta responder

DamascoActualizado:

Cuando todas las miradas en Siria estaban puestas en Alepo, los yihadistas de Daesh lanzaron una fuerte ofensiva para retomar el control de Palmira, en el centro del país, y tras 72 horas de intensos combates lograron su objetivo. Tanto el Ejército sirio como el resto de fuerzas que combaten junto al Gobierno abandonaron a toda prisa sus posiciones en la conocida como «perla del desierto», ante el empuje de unos cuatro mil yihadistas, según el Ministerio de Defensa ruso.

El Kremlin, el gran aliado militar y diplomático de Damasco, contaba con una base que se vio obligado a volar para que no cayera en manos enemigas, informaron los medios sirios. También las milicias chiíes sirio-iraquíes reclutadas y controladas por la Guardia Revolucionaria iraní dejaron sus posiciones en Palmira y en Tadmur, la ciudad moderna levantada a las puertas del conjunto arqueológico. El gobernador, Talal Barazi, confirmó a la televisión nacional la toma de la ciudad y de todos los montes vecinos por parte de Daesh y aseguró que el Ejército trataba «por todos los medios» de reconducir la situación.

[Las imágenes de Palmira, antes y después del Daesh]

Siria revive las escenas de mayo de 2015, cuando los seguidores del «califa» entraron por primera vez en este oasis en mitad del desierto, célebre por las ruinas greco romanas incluidas en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Lo primero que hicieron entonces fue organizar una ejecución colectiva en el anfiteatro romano, grabarla y difundirla después a través de las redes sociales.

Revés para Damasco

La caída de Palmira es un duro revés para las fuerzas leales al Gobierno, que en las últimas semanas habían ganado mucha confianza debido a los avances en Alepo. El envío de refuerzos para acabar con la «madre de todas las batallas», según se conoce en Siria la lucha por Alepo, sería una de las causas que ha permitido a los seguidores del «califato» del terror volver a golpear con éxito en un enclave histórico donde su bandera negra ondeaba hasta hace ocho meses.

Los grupos armados de la oposición se han desmoronado en Alepo, segunda ciudad del país, y apenas controlan ya un pequeña parte de su zona oriental, que estaba en sus manos desde el verano de 2012. Los medios oficiales sirios informaron de que el enemigo apenas tiene presencia en 7 kilómetros cuadrados, cuando llegó a ocupar 45. Fuentes opositoras consultadas por Reuters aseguraron que EE.UU. y Rusia han puesto sobre la mesa una propuesta para facilitar la salida de los combatientes y sus familias hacia la provincia de Idlib y otras zonas fronterizas.