Varios manifestantes gritan eslóganes durante la protesta en Estambul contra la decisión de Trump
Varios manifestantes gritan eslóganes durante la protesta en Estambul contra la decisión de Trump - EFE

Condena internacional al anuncio de Trump de trasladar la capital de Israel a Jerusalén

Desde Francia a la ONU, pasando por los países árabes, consideran que esta decisión viola las leyes internacionales y pone en peligro la estabilidad en la región

MADRIDActualizado:

El rechazo internacional al anuncio del presidente de EE.UU., Donald Trump, de reconocer Jerusalén como capital de Israel no se ha hecho esperar y ha sido unánime. El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, ha asegurado que la decisión del Trump, «destruye cualquier oportunidad para la solución de los dos estados». En su opinión, el mandatario estadounidense ha acabado con el papel de EE.UU. como impulsor del proceso de paz.

Por su parte, la ONU ha afirmado que el estatus final de Jerusalén debe ser resuelto en negociaciones directas entre Israel y los palestinos y recalcó la necesidad de avanzar hacia la solución de dos estados. «Quiero ser claro: no hay alternativa a la solución de dos estados. No hay un plan B», alertó el secretario general de la ONU, António Guterres, después del anuncio de Trump.

En una breve declaración a los periodistas en un pasillo situado a la salida del Consejo de Seguridad, Guterres recordó que desde que se convirtió en titular de la ONU se ha mostrado en contra de «medidas unilaterales». Cualquier decisión que no sea aceptada por todas las partes «podría poner en peligro la posibilidad de la paz entre israelíes y palestinos», agregó Guterres. «El estatus final de Jerusalén es algo que debe ser resuelto mediante negociaciones directas entre las dos partes» a partir de las resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de la ONU, insistió. Esas negociaciones, añadió, deben «tomar en cuenta las legítimas preocupaciones tanto del lado palestino como del israelí».

«Entiendo el profundo apego que Jerusalén tiene en los corazones de tanta gente. Ha sido así durante siglos y siempre lo será», ha dicho. A lo que ha añadido que solo se lograrán las «aspiraciones legítimas» de israelíes y palestinos cuando las dos partes convivan «en paz, con seguridad y reconocimiento mutuo, con Jerusalén como capital de Israel y Palestina», continuó Guterres. «Como secretario general de la ONU -agregó Gutierres- haré todo lo que esté a mi alcance para apoyar a los líderes israelíes y palestinos a que regresen a unas negociaciones significativas y hagan realidad esta visión de una paz duradera para ambas partes».

Evitar la violencia

En cuanto a los líderes internacionales, el presidente palestino Mahmoud Abás ha subrayado que «mediante estas decisiones deplorables, Estados Unidos socava deliberadamente todos los esfuerzos de paz y proclama que abandonan el papel de patrocinador del proceso de paz que han desempeñado en las últimas décadas», declaró a la televisión palestina.

El mandatario francés, Emmanuel Macron, describió como «lamentable» la decisión del presidente estadounidense Donald Trump y llamó a «evitar la violencia a toda costa». Durante una conferencia de prensa en Argel, enfatizó «el compromiso de Francia y Europa con la solución de dos estados, Israel y Palestina, viviendo uno al lado del otro en paz y seguridad en fronteras internacionalmente reconocidas, con Jerusalén como capital de los dos estados». «Por ahora, pido calma, apaciguamiento y la responsabilidad de todos», agregó. «Debemos evitar la violencia a toda costa y privilegiar el diálogo. Francia está lista con sus socios para tomar todas las iniciativas útiles en esta dirección», dijo el presidente galo.

El primer ministro italino, Paolo Gentiloni, también ha incidido en que «el futuro de Jersusalén debe ser decidido como un proceo de paz basado en dos estados». Mientras que su homólogo en el Líbano, Michel Aoun, alertó que esta decisión «amenaza el proceso de paz y la estabilidad de la región».

Turquía, donde ha tenido lugar una manifestación de protesta, también ha condenado el anuncio del presidente Trump de cambiar la capital de Israel a Jerusalén, medida que ha calificado de «irresponsable» y «contraria al derecho internacional y a las resoluciones de la ONU», escribió el ministro de Exteriores, Mevlut Cavusoglu en su cuenta de Twitter.

En la misma línea se manifestó el Ministerio de Exteriores de Irán, que la condenó «seriamente», pues viola las leyes internacionales.

España pide una «solución de dos Estados»

El Gobierno español, una vez conocido el dictamen de Trump, ha advertido de que el estatus de la ciudad de Jerusalén deberá formar parte de una «solución de dos Estados» entre israelíes y palestinos.

El Gobierno de Mariano Rajoy ha aprovechado el anuncio para reiterar su posición sobre el estatus de Jerusalén, que «coincide con la recogida en diversas resoluciones de Naciones Unidas», según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

«Jerusalén constituye una de las cuestiones centrales del proceso de paz y debe ser objeto de negociación entre israelíes y palestinos», ha añadido Exteriores en su nota, en la que ha apuntado que «la mejor forma de garantizar las aspiraciones de las dos partes es la solución de los dos Estados (...) viviendo juntos en paz y seguridad».

En este sentido, ha subrayado que «el estatus final de Jerusalén deberá ser la consecuencia de esas negociaciones», paralizadas desde mediados del año 2014.

El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, también se ha expresado en este mismo sentido y ha señalado, en un mensaje de Twitter, que «el estatuto de Jerusalén es una cuestión central que debe ser resuelta mediante negociación». «Es extremadamente sensible alterarlo y eso nos preocupa», ha admitido, horas antes de que Trump pronunciase su discurso en la Casa Blanca.