Internacional

El director del FBI: «No hay información» que demuestre el «pinchazo» a Trump

James Comey también confirmó que hay una investigación en marcha sobre la injerencia de Rusia en las elecciones y las conexiones de Trump y su campaña con Moscú

James Comey junto al director de la NSA - AFP

James Comey, director del FBI, ha asegurado este lunes que no dispone de información que sustente las acusaciones de Donald Trump de que su antecesor, Barack Obama, orquestó el espionaje de la Torre Trump durante las pasadas elecciones. Comey lo ha constatado en una comparecencia pública ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes dedicada a las injerencias de Rusia en el proceso electoral del año pasado.

«No tengo información que apoye esos tuits», ha afirmado Comey sobre el supuesto ‘pinchazo’ de la sede de la campaña de Trump, una acusación vertida por Twitter el pasado 4 de marzo que hasta ahora han negado el propio Obama, varias autoridades de la inteligencia e incluso miembros del partido republicano, pero de la que Trump se resiste a retractarse. El director del FBI ha asegurado que han investigado «con cuidado» el asunto y no han encontrado nada al respecto. También ha explicado que no es potestad del presidente ordenar una vigilancia de ese tipo.

Sus declaraciones colocan a Trump de nuevo en una posición incómoda. El presidente volvió a reafirmar las acusaciones el pasado viernes en una rueda de prensa conjunta en Washington con Angela Merkel. «Al menos tenemos algo en común», ha espetado a la canciller alemana, cuyo teléfono fue intervenido por la Administración Obama en el pasado.

«El pinchazo a Trump no existió»

El presidente del comité, el republicano Devin Nunes, ha reiterado igualmente, como ya había hecho este fin de semana, que el ‘pinchazo’ a Trump no existió. «De todos modos, es posible que hubiera otro tipo de actividades de espionaje contra el presidente Trump o su equipo», añadió Nunes, un aliado de Trump en el partido republicano.

Comey ha admitido que hay una investigación en marcha sobre las injerencias de Rusia en las elecciones del año pasado. La investigación también se ocupa de las posibles relaciones entre Trump y los miembros de su campaña con el Gobierno de Rusia y cualquier posible coordinación entre ambos. El director del FBI ha subrayado que se investiga «si se cometieron crímenes» en esas supuestas relaciones.

La constatación de estas investigaciones no es habitual, ya la práctica habitual del FBI es no confirmar ni desmentir su existencia hasta que no se cierran. «En circunstancias inusuales, cuando es de interés público, es conveniente hacerlo», dijo sobre ese reconocimiento.

El demócrata Adam Schiff aseguró que si se demuestra que la campaña de Trump o cualquier persona asociada a ella se confabuló con el Kremlin, «no solo sería un crimen grave, también representaría una de las traiciones más escandalosas a nuestra democracia de la historia».

El propio Trump se encargó de calentar la comparecencia desde la mañana, cuando todavía no se había reunido el comité de la Cámara de Representantes, con un aluvión de tuits sobre el asunto. En el primero de ellos, aseguró que se había demostrado que «no hay pruebas» de su coordinación con Rusia, a lo que calificó de «noticia falsa». Acusó también a los demócratas de inventarse todo el asunto como una «excusa por una campaña horrible» en la que perdieron las elecciones. Trató de cambiar el enfoque del asunto hacia las filtraciones de información clasificada que lastran su presidencia y que llenan los medios de detalles sobre contactos de miembros de su campaña con Rusia, como los del que fuera su asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, que tuvo que dimitir por ello. «¿Qué pasa con todos los contactos de la campaña de Clinton y los rusos? Por otro lado, ¿es verdad que el DNC [el órgano directivo del partido demócrata no permitió que el FBI lo investigara?», preguntó con tono acusatorio y, una vez más, sin pruebas.

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