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La coalición del clérigo Muqtada al Sadr encabeza las elecciones iraquíes, según los datos preliminares

El primer ministro Al Abadi, en una intervención televisiva, ha pedido respeto para los resultados y ha dicho que está preparado para colaborar con los ganadores

BagdadActualizado:

El clérigo radical Muqtada al Sadr, de tendencia nacionalista, y un grupo de milicias pro iraníes lideran el recuento parcial de votos de las elecciones parlamentarias de Irak, según datos divulgados hoy y que otorgan al actual primer ministro, Haidar al Abadi, un fuerte e inesperado descenso.

La coalición encabezada por Al Sadr se impuso con holgura en la capital y en otras tres provincias del sur del país, según los datos preliminares oficiales, referentes al escrutinio del 95% de los votos de diez de las 18 regiones del país. El clérigo lidera el voto popular en todo el país, con más de 1,3 millones de sufragios.

Decenas de seguidores de Al Sadr salieron a celebrar los resultados esta madrugada, tras el anuncio oficial, y esta mañana a la céntrica plaza Al Tahrir y en el barrio bagdadí de Ciudad Sadr, una zona pobre en el este de la capital controlada por el clérigo. «Hemos salido para celebrar el gran triunfo logrado por los héroes de Irak y de los que luchan contra la corrupción», dijo a Efe uno de los participantes en las celebraciones, Zidon al Saadi.

La comisión electoral solo ofreció hoy datos referentes a las provincias del sur del país, en su mayoría regiones chiíes, y no ha publicado cálculos acerca del reparto de asientos en el Parlamento. Tampoco ha facilitado todavía el recuento del voto en el extranjero ni de los militares y policías, que acudieron a las urnas el jueves, dos días antes que el resto de los electores, lo que podría alterar el reparto de escaños.

El triunfo de Al Sadr ha sido especialmente abultado en Bagdad, la mayor circunscripción electoral del país, que cuenta con 69 escaños, y donde prácticamente ha doblado a sus contrincantes. Una fuente de la comisión electoral, que pidió el anonimato, dijo a Efe que la coalición de Al Sadr obtuvo 54 escaños, de los 329 del Parlamento, según los datos parciales.

La popularidad del religioso, que no es candidato al Parlamento, se explica en parte por la red asistencialista que dirige, fundada por su padre, y que tiene arraigo en zonas empobrecidas de Bagdad, en especial en el populoso barrio de Ciudad Sadr.

El poder e influencia de Al Sadr quedaron palpables en las revueltas populares contra la corrupción que organizó en 2016 y en las que incitó a una turba a irrumpir en la sede del Parlamento, poniendo en apuros al Gobierno de Al Abadi. En esas protestas sus seguidores participaron en coordinación con el Partido Comunista, formación con la que ha acudido en coalición a estas elecciones.

A pesar de la ventaja en el recuento, la previsible fragmentación del Parlamento no le garantiza a Al Sadr la formación de Gobierno, lo que dependerá de las alianzas que se formen en los próximos 90 días.

Al Abadi tiende su mano

El recuento parcial sitúa en segundo lugar precisamente a uno de los principales rivales de Al Sadr, la coalición Al Fath (La Conquista), encabezada por Hadi al Ameri, secretario general de la Organización Badr, una milicia chií apoyada por Irán que ha participado en la guerra contra Daesh.

Los resultados parciales supusieron un fuerte varapalo para el primer ministro, que partía como firme favorito por el rédito político que le granjeó la victoria en la guerra contra Daesh. Conocidos los primeros resultados parciales Al Abadi hizo un llamamiento a respetar los resultados y se mostró dispuesto a trabajar con los vencedores. «Estamos preparados para colaborar en la formación de un gobierno fuerte para Irak, libre de corrupción», dijo en una intervención televisada.