Fotografía de la tercera plenaria de Ministros de Relaciones Exteriores de la 47 Asamblea General de la OEA
Fotografía de la tercera plenaria de Ministros de Relaciones Exteriores de la 47 Asamblea General de la OEA - EFE

La OEA cierra su Asamblea General sin acuerdo sobre Venezuela

El secretario general, Luis Almagro, dice que la organización está en «sesión permanente» hasta lograr que Caracas vuelva al orden democrático

Cancún (México)Actualizado:

La Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó este miércoles su Asamblea General sin poder alcanzar un acuerdo sobre la situación en Venezuela. No obstante, el secretario general, Luis Almagro, advirtió que la organización está en «sesión permanente» sobre este asunto y que no cejará en buscar el consenso para propiciar una vuelta de Caracas al orden democrático. Anunció que la próxima semana presentará una nueva actualización de su informe sobre la represión que está realizando el Gobierno de Nicolás Maduro.

Miembros de la oposición venezolana interrumpieron la última sesión para desmentir la versión oficial ofrecida en la cumbre por la delegación de Caracas de que en el país no hay ni crisis humanitaria ni presos políticos y para reclamar la ayuda internacional.

Esos manifestantes fueron calificados de «fanáticos intolerantes» por parte de la titular de Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien con su intervención se despedía de su cargo. Rodríguez abandonó la sede en medio de los gritos de la prensa, molestos por que solo hubiera querido hacer unas declaraciones finales a TeleSur, canal pagado por el Gobierno de Venezuela.

Aunque no era una cuestión propia del orden del día de la Asamblea General, celebrada durante tres días en Cancún (México), los principales países de la región intentaron hasta el último momento promover una resolución crítica con el Gobierno de Maduro, rechazando la convocatoria de una asamblea constituyente y llamando a la fijación de un calendario electoral.

En una sesión al margen de la Asamblea General, los miembros de la OEA votaron el lunes dos resoluciones –una de condena por la ruptura del orden constitucional y otra más contemporizadora, promovida por pequeñas islas del Caribe, habitualmente alineadas con Venezuela–, pero aunque la primera de ellas llegó a 20 votos afirmativos, se quedó a tres de la mayoría de dos tercios requerida (la otra solo logró 8 votos favorables).

Luis Videgaray, ministro de Exteriores mexicano y anfitrión de la cumbre, destacó que los 20 países que apoyaron el proyecto de resolución representan el 93 por ciento de la población del continente y el 98 por ciento de su PIB. Añadió que hasta minutos antes de la votación diversos países caribeños, a los que no quiso nombrar, habían confirmado su apoyo, para luego desdecirse del compromiso.

Las negociaciones se prolongaron durante dos días más con el fin de conseguir que algunos de los pequeños estados caribeños cambiaran de posición, algo que no se produjo. Ni siquiera fue posible introducir algunas de las demandas, como la de crear una comisión de países para el «acompañamiento» de Venezuela, en una de las declaraciones generales que se aprobaron en relación a los derechos humanos.

La asamblea rechazó la decena de propuestas de resolución presentadas por Venezuela, cuyo tono combativo, en repudio de las críticas internacionales que recibe y contra algunos países que están especialmente presionando al Gobierno de Maduro, tenían más fin propagandístico que deseo que alcanzar un consenso para su aprobación.

Esas propuestas solo lograron el apoyo de Bolivia y Nicaragua. Ecuador, que hasta no hace mucho se alineaba completamente con Caracas, se desmarcó de las iniciativas venezolanas, al igual que ocurrió con los estados del Caribe.

Venezuela pedía en esas propuestas condenar la pretensión de la Administración Trump de completar el muro que recorre la frontera de EE.UU. con México; cerrar las bases que Washington y la OTAN tienen en la región; exigir a EE.UU. que retire las sanciones aprobadas contra altos funcionarios venezolanos; censurar a México por no haber prevenido la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, y reprobar la actuación del secretario general de la OEA en su esfuerzo por denunciar la situación en Venezuela.

Entre las propuestas que sí aprobó la Asamblea General destaca el compromiso a duplicar en tres años el presupuesto destinado al Sistema Interamericano de Derechos Humanos.