La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, daba una rueda de prensa cuando se presentaba como candidata a ostentar el cargo por el partido Movimiento 5 Estrellas
La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, daba una rueda de prensa cuando se presentaba como candidata a ostentar el cargo por el partido Movimiento 5 Estrellas - AFP

Caos en el Ayuntamiento de Roma

Paralizada la administración por el abandono de cinco importantes miembros de la junta de gobierno de la alcaldesa Raggi, del Movimiento 5 Estrellas

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

El ayuntamiento romano está en el caos. Después de 70 días de gobierno por parte del populista Movimiento 5 Estrellas (M5E) del cómico Grillo, la alcaldesa Virginia Raggi se encuentra de golpe con cinco dimisiones muy importantes de su gobierno municipal: su jefa de gabinete, los tres manager que dirigen ATAC ( transportes) y AMA (servicios de recogidas de basuras), y el jefe de presupuestos, el encargado de tener en mano las finanzas y patrimonio de Roma, una capital endeuda con 13.000 millones de euros. La alcaldesa Raggi, superada por luchas intestinas dentro del M5E ha sido incapaz de imponer su autoridad. Una especie de tsunami ha caído sobre el ayuntamiento, creando caos y confusión. La alcaldesa, a la que se ha visto en lágrimas, se ha limitado a decir: «Estamos trabajando para encontrar personalidades de relive con ánimo de relanzar la ciudad. No nos paramos», ha dicho la Raggi, que aparece cada día más aislada dentro de su propio partido.

Virginia Raggi había sido elegida por Grillo por razones políticas y de imagen, sin conocer sus capacidades para hacer frente a los graves problemas que arrastra desde hace años la capital italiana. Raggi convenció a Grillo por su capacidad de hablar, buena presencia y, además, porque se trataba de una mujer, la primera en la historia milenaria de Roma que dirigía el Campidoglio. Pero se ha demostrado que ese producto de laboratorio no está funcionando. Entre las basuras que inundaron barrios de Roma, con ratones incluídos, tremendos problemas de transportes y las muchas presiones del M5E, Virginia Raggi ha sido devorada por una ciudad, que ha destrozado también políticamente a sus dos predecesores. Raggi paga también por su frialdad y ausencia de empatía con los romanos. Hasta el propio Grillo le dijo que debía salir más a la calle y viajar en el transporte público para pulsar el sentimiento de los romanos, consejo que no siguió. Pero ni los más pesimistas sobre la capacidad del M5E para dirigir Roma podían imaginarse tal desastre en tan solo 70 días.