Atentado en NizaAl menos 84 muertos y 18 heridos en estado crítico al arrollar un camión a la multitud en Niza

Cientos de personas se encontraban en la calle para presenciar los fuegos artificiales de la celebración de los festejos del 14 de julio, día nacional de Francia cuando un hombre de 31 años nacido en Túnez condujo dos kilómetros mientras disparaba

PARÍS | MADRIDActualizado:

Al menos 84 personas han muerto, entre ellas varios niños, y 18 se encuentran en estado crítico después de que anoche un camión atropellara a la multitud que se encontraba en el paseo marítimo de Niza para ver los fuegos artificiales del día nacional de Francia. La Policía ha abatido al conductor, en el interior del vehículo, que conducía y desde el que disparaba al mismo tiempo a los presentes. [Sigue aquí en directo lo último de la tragedia de Niza]

Alrededor de las 23.20 un hombre ha arrollado al volante de un camión blanco durante dos kilómetros a los locales que caminaban por el paseo marítimo de los Ingleses de Niza a la altura de la plaza de Masséna. La policía francesa ya ha identificado al autor de la masacre por sus huellas dactilares, aunque no ha desvelado su identidad. Sin embargo, varios medios locales aseguran que se trata de Mohamed Lahouaiej Bouhlel, un conductor de envíos profesional de 31 años nacido en la localidad tunecina de M´Saken y que tenía permiso de residencia en Francia. Su apartamento, situado en el sector norte de la ciudad, ha sido escenario de un registro policial en las últimas horas. Padre de un hijo de tres años, Bouhlel estaba fichado como delincuente común pero hasta ahora no se tenía constancia de que se hubiera radicalizado en una red terrorista. Horas antes, un documento de identidad fue hallado en el interior del vehículo junto a una tarjeta de crédito y un móvil. Según el diario local 'Nice Matin', Bouhlel es el titular de ese carné.

El hombre sí tenía en su poder un arma corta de calibre 7.65 que utilizó antes de ser abatido por la policía. El pánico se apoderó de las calles cuando el vehículo comenzó a embestir todo aquello que encontraba por delante. Las decenas o centenares de personas que se encontraban cerca del asesino comenzaron una alocada carrera para salvar sus vidas mientras el hombre iba dando volantazos para causar el mayor número de víctimas posibles. Los testigos hablan de cómo los cuerpos «volaban por los aires» ante el enorme impacto contra el inmenso camión. La huida de los viandantes provocó el caos y el desconcierto de otros que no sabían exactamente qué estaba pasando ni hacia dónde ir. En pocos minutos los que huían se dieron de bruces con las unidades antiterroristas que acordonaban la zona y se dirigían con paso rápido hacia donde sonaban los disparos. Tras «sembrar» la «Promenade des Anglais» con decenas de cadáveres y varios centenares de heridos, el conductor del camión asesino siguió disparando contra la multitud antes de ser abatido a tiros por las fuerzas del orden.

Liquidado a tiros el conductor del camión, un comando antiterroristas y varios artificieros comenzaron a estudiar el riesgo inquietante de posibles bombas instaladas dentro del camión.

El atentado no ha sido todavía reivindicado, aunque el diario francés «Le Monde» sugiere que, por el modo de actuación, responde a los llamamientos de Daesh para cometer masacres en Estados Unidos y Europa.

La fiscalía de París puso en marcha de inmediato el operativo habitual tratando el incidente como un posible atentado. Tras los numerosos rumores que circularon en las redes sociales, el Ministerio de Interior galo descartó la toma de rehenes en la ciudad costera y pidió que no se difundieran rumores o información no confirmada. En Twitter los locales han utilizado el hashtag de #PortesOuvertesNice para socorrer a los ciudadanos que se encontraban en la zona de la embestida del camión.

Tras la matanza, el presidente Hollande ha asegurado que «no se puede negar el carácter terrorista» del atropello masivo y ha extendido tres meses más el estado de emergencia en Francia, un estado que fue declarado después de los atentados del 13 de noviembre en París y que, en un principio, llegaría a su fin el próximo 26 de julio. Asimismo, el presidente, que ha recordado que «toda Francia está bajo amenaza islamista» ha anunciado su decisión de mantener «a un alto nivel» la operación 'Sentinelle', desplegada tras los atentados de enero de 2015 para hacer frente a la amenaza terrorista. Ya por la mañana el presidente francés ha llegado a Niza para visitar, junto al primer ministro Valls, a los heridos de la tragedia.

Niza, en el corazón de la Costa Azul, entre Cannes y Mónaco–Monte Carlo, es un paraíso que sirve de encrucijada importante entre Europa y varios países árabes. El control policial de los vuelos París - Niza, una docena larga, por día, se encontraba en estado de máxima alerta desde hace días, cuando comenzaron a multiplicarse las medidas de seguridad, que alcanzaban un nivel muy superior a lo normal.

Estado Islámico, al que ya señalan las autoridades galas de forma implícita, ha animado en multitud de ocasiones a sus seguidores a atropellar y matar de cualquier forma a todo ser humano que no piense como ellos. Por lo pronto, la propaganda yihadista empieza a mover imágenes de Francia en sus canales afines de Telegram, tras su silencio durante la celebración de la Eurocopa en territorio galo.