Bruselas propone crear un Fondo Monetario Europeo

La Comisión presenta un plan para reforzar la zona euro basada en las ideas de Macron

CORRESPONSAL EN BRUSELASActualizado:

La Comisión Europea desveló ayer los detalles de sus propuestas para la reforma y la ampliación de la arquitectura institucional de la zona euro, con la idea de conjugar el pragmatismo con la ambición impulsada sobre todo por el nuevo presidente francés Emmanuel Macron. El calendario apremia, pero la falta de un gobierno en Alemania hace prever que la tramitación de estas propuestas va a tener que esperar más de lo previsto. El plan debe ser aprobado por los países y ratificado después por el Parlamento Europeo.

Es la primera vez que las autoridades europeas entran en el debate sobre el diseño futuro de la moneda única en condiciones económicas favorables y no en medio de la crisis. Y, precisamente por eso, uno de los principales elementos de este paquete de propuestas es la creación de un Fondo Monetario Europeo, que se encargaría de gestionar el rescate de los países que pierdan el acceso al mercado de deuda, naturalmente exigiendo a su vez reformas específicas en el país que reciba la ayuda.

La idea es que este mecanismo vea la luz a mediados de 2019. También se propone que una parte del presupuesto de la UE sea consagrado específicamente a la estabilización de la zona euro: más o menos una fórmula intermedia que no llegaría a ser un presupuesto separado, sino que lo mantiene dentro del marco comunitario, lo que es mucho más fácil con la perspectiva de la salida del Reino Unido.

El elemento aparentemente más sencillo, el de la creación de un ministro de Economía europeo que fusionara el papel del comisario de Economía con el del presidente del Eurogrupo, es probablemente el más utópico. La mayor parte de los países del norte se resisten a perder el control sobre la gestión de la zona euro y no tienen ningún interés en traspasarlo a la Comisión Europea. que no siempre pueden supervisar.

Fin de la tutela del FMI

Por el contrario, la propuesta que tiene más posibilidades de llegar a buen puerto pronto es la de transformar el actual Mecanismo Europeo de Estabilidad, que es un órgano intergubernamental pero que crea tensiones políticas (recuérdese las que se produjeron entre Alemania y Grecia durante la crisis) en un Fondo Monetario Europeo gestionado por la Comisión. A todos les interesa además prescindir de la tutela del Fondo Monetario Internacional, basado en Washington y demasiado influenciable por el país que acoge a su sede.

La Comisión propone mantener la capacidad de préstamo del futuro Fondo Monetario Europeo en 500.000 millones de euros ampliables, como ahora, pero quiere que deje de ser un órgano intergubernamental donde toda decisión depende de los Estados y pase a ser comunitario, es decir, que su funcionamiento se regule en los Tratados europeos y esté sujeto a escrutinio por parte de la Eurocámara. Son planes muy ambiciosos que sin duda se enfrentarán a la oposición de varios estados antes de su aprobación.