Michel Temer, presidente de Brasil, durante una ceremonia oficial este martes en el Palacio de Planalto, en Brasilia
Michel Temer, presidente de Brasil, durante una ceremonia oficial este martes en el Palacio de Planalto, en Brasilia - EFE

Brasil registra una de las peores recesiones de su historia

El Gobierno de Michel Temer ha anunciado un retroceso del 3,6% en el PIB de 2016, un resultado muy inferior al previsto por los expertos

Corresponsal en Sao PauloActualizado:

Sin superar la crisis política y económica que atraviesa desde 2013 –cuando surgieron las protestas contra el Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT)–, Brasil no consigue salir de la recesión, la más larga desde los años treinta. El Gobierno de Michel Temer anunció este martes el retroceso del 3,6% en el PIB de 2016, un resultado muy inferior al previsto por los expertos. Al anunciar el resultado, la coordinadora de Cuentas Nacionales del Instituto de Estadística, Rebeca de La Rocque Palis, señaló que «como el PIB cayó y la población aún está creciendo, tuvimos tres años de baja en el PIB per capita, una reducción del 9,1%, lo que significa empobrecimiento».

Los datos históricos muestran que Brasil se enfrenta a una de sus peores crisis, solo seis años después de su mayor crecimiento en dos décadas (del 7,5%). El resultado de 2016 también es la segunda retracción anual consecutiva. En 2015 el PIB brasileño cayó un 3,8%. Por primera vez desde 1996 todos los sectores de la economía registraron tasas negativas, a lo que se suma la crisis de la industria y un alto paro.

Peor Venezuela

El retroceso brasileño supera el de 45 países que ya difundieron su PIB del año pasado, incluso a Rusia (-0,2) y Nigeria (-1,5), que también cayeron pero menos que Brasil. En la región solo parece superado por Venezuela, que aún no ha anunciado el resultado.

Brasil vive tiempos difíciles desde las manifestaciones de 2013, complicados por un gigantesco escándalo de corrupción que alcanza a políticos de todos los partidos y que el año pasado llevó a la destitución de la presidenta Dilma Rousseff y la salida del PT después de 13 de gobierno. Los años de oro de la economía brasileña, celebrados por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, se vinieron abajo y no se levantaron ni con las inversiones para el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Bajo el Gobierno de Michel Temer, exvicepresidente de Rousseff, la crisis de confianza y de descrédito político sigue su marcha. Temer, además de impopular, también está citado en los escándalos que afectaron a Rousseff y a Lula. Para este mes se esperan grandes protestas de la derecha y la izquierda contra su Gobierno.