Silvio Berlusconi, con Henri Chenot , el pasado mes de agosto
Silvio Berlusconi, con Henri Chenot , el pasado mes de agosto

Berlusconi se sometió a un tratamiento de rejuvenecimiento

Este verano pasó unos días en el Hotel Palace de Henri Chenot, gurú de la «dieta detox», -último grito entre famosos para eliminar toxinas

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

Rejuvenecido, relajado con algunos kilos de menos se presentó Silvio Berlusconi tras haber pasado unos días este verano en completo relax. Acudió a Merano, en Trentino Alto Adige, al norte de Italia, el Hotel Palace de Henri Chenot, gurú de la “dieta detox” -último grito entre famosos para eliminar toxinas- , el magnate estuvo en absoluto reposo para recibir una serie de tratamientos de ”regeneración celular y rejuvenecimiento”, acompañados de deporte ligero, dieta sana y curas naturales para el bienestar y la salud.

Después siguió a régimen con Alberico Lemme, farmacéutico y dietólogo, quien le hizo perder 10 kilos en un mes, quien confesó que Berlusconi adelgazó a base de “café, té, un limón en la mañana, otro en la tarde, pasta por la mañana con ajo, aceite y picante, sin sal”.

Berlusconi se preparó así, con tiempo, para la campaña electoral y hoy buena parte de la política italiana gira en torno a él. Se muestra en plena forma, acude incansable a los estudios de televisión y ha descubierto las redes sociales. Cada día es más una estrella del web: Todos los martes mantiene una reunión con sus estrategas de comunicación para programar las “píldoras” que lanzará durante la semana en las redes sociales, con un objetivo: Multiplicar los “me gusta” y transformarlos en votos.

Muchos funerales se han celebrado ya por su muerte política, pero siempre se le abre el féretro. Ha vuelto a resucitar porque hay cierta nostalgia de Berlusconi, como refleja el comentario de uno de sus más acérrimos adversarios, Eugenio Scalfari, escritor y fundador del diario “La Repubblica”, expresando un sentir de muchos italianos: “Prefiero Berlusconi a Grillo”.