Naufragio capturado por las autoridades italianas
Naufragio capturado por las autoridades italianas - AFP

Las autoridades italianas se negaron a socorrer una barcaza de refugiados en 2013 en la que murieron 268 personas

La revista L'Espresso saca a la luz las conversaciones telefónicas entre un médico sirio y los guardacostas cuatro años después del naufragio

MadridActualizado:

Hace cuatro años naufragó un barco en el que murieron 268 refugiados sirios, entre ellos 60 niños. La tragedia ocurrió a unas 60 millas de Lampedusa, una isla italiana entre Sicilia y Túnez. El accidente fue vinculado al malestar de este tipo de barcazas.

Pero ahora unas grabaciones publicadas por la revista «L'Espresso» sugieren que las autoridades italianas dejaron que ocurriera dicho naufragio, pese a que fueron alertados en numerosas ocasiones de que los refugiados corrían peligro. Y hasta que la barcaza no naufragó, horas después, no acudieron.

La mayoría de pasajeros eran sirios que habían dejado su país y habían llegado a Libia cuando el conflicto estalló en 2011. Pero los disturbios de la zona les obligaron otra vez a dejar su nuevo hogar. El bote transportaba al menos 480 personas desde Zuwarah, en el nortoeste de Libia.

La mayor parte murieron antes de que las autoridades llegaran. Este acontecimiento ocurrió antes de que se creara el «Mare Nostrum», el navío de operaciones de rescate italiano, que fue sustituido por el programa europeo «Tritón».

Lo que se desconocía hasta el momento es que una persona a bordo de la barcaza había avisado cinco horas antes a los guardacostas italianos de que su bote no iba a aguantar. Pero, a pesar de haberles llamado y alertado de que el agua estaba entrando y que había niños a bordo, estos se negaron a intervenir durante varias horas.

«L'Espresso» ha publicado cinco partes de una grabación telefónica que tuvo lugar el día de los hechos. La primera, a las 12:39, es realizada por un médico llamado Mohanad Jammo, que sobrevivió después. Este llama a los guardacostas pidiendo ayuda. «El barco se va a hundir. Te lo juro, el agua está entrando». La persona que atiende la llamada le pide su posición y el Dr. Jammo se la da.

Casi una hora después, el médico vuelve a llamar preguntando a las autoridades italianas si han enviado a alguien. Esta vez se pone al teléfono un nombre que le responde: «Señor, le damos el número de las autoriadades maltesas. Están más cerca de Malta.» El doctor alterado le contesta: «Nos estamos muriendo. Trescientas personas. Nos estamos muriendo». El barco estaba a 118 millas de Malta y a poco más de 60 millas de Lampedusa.

En la tercera conversación, media hora después, el Dr. Jammo vuelve a llamar a los guardacostas italianos. Las autoridades de Malta les habían comunicado que debían pedir auxilio a Lampedusa. El médico le vuelve a contestar, «Lampedusa es Italia, ¿no? Nos estamos ahogando». La persona al teléfono le vuelve a repetir que llame a Malta.

El siguiente audio tiene lugar entre las autoridades italianas y maltesas. En él, Roma manifiesta que no moverá el barco porque «el buque de guerra representa una importante unidad en favor de los nuevos objetivos en el sur.» Además, podría ser que les asignasen en un futuro «la tarea de transferir a la costa más cercana» a aquellos que se rescaten. Asimismo, la persona que habla también añade que no está de acuerdo en el modo de proceder: «yo creo que no es la mejor manera de operar».

Malta optó entonces por enviar un avión de vigilancia al lugar donde se encontraba el barco. Pasadas las cinco de la tarde, la barcaza se había hundido. Entonces avisaron a los italianos para que enviaran su navío, porque ellos no llegaban a tiempo.