Hasán Rohani, durante un discurso televisado tras su reelección como presidente de Irán
Hasán Rohani, durante un discurso televisado tras su reelección como presidente de Irán - Afp

Rohani gana las elecciones de Irán con un 57% de los votos

El presidente declara tras su reelección que el pueblo iraní ha rechazado con su voto «retroceder al pasado»

Corresponsal en JerusalénActualizado:

El presidente iraní y candidato a la reelección, el moderado Hasan Rohaní, se alzó hoy con la victoria en las presidenciales celebradas el viernes en Irán con un 57 % de los votos, según los resultados definitivos.

El ministro del Interior, Abdolreza Rahmani Fazli, anunció en rueda de prensa que Rohaní obtuvo más de 23 millones de votos, mientras que su principal rival, el clérigo conservador Ebrahim Raisí, logró más de 15 millones, un 38,5 %.

Tras conocerse los resultados, Rohaní ha asegurado que el pueblo iraní ha rechazado con su voto una vuelta al pasado. «Ustedes ayer le dijeron no a todos aquellos que nos llamaban a retroceder al pasado o a frenar la situación actual», declaró en un discurso emitido por televisión.

Una seguidora de Rohani celebra la victoria del presidente en las calles de Teherán
Una seguidora de Rohani celebra la victoria del presidente en las calles de Teherán- Efe

El pueblo iraní respondió a la llamada de su líder supremo y se volcó en unas elecciones presidenciales con una participación masiva. «Todo el mundo debe participar», declaró Alí Jamenei al depositar su papeleta en la capital y sus palabras fueron órdenes para unos ciudadanos que con su voto refuerzan un sistema que celebró su decimosegunda elección presidencial en 38 años. Colas y más colas en los centros de voto, sobre todo en los de las ciudades más grandes del país, obligaron a las autoridades a alargar el plazo hasta cinco horas, algo que se ha convertido en costumbre en los últimos procesos.

El país tenía que decidir entre seguir con la apertura a Occidente iniciada por Rohani tras la firma del acuerdo nuclear, o volver a una etapa de mayor proteccionismo como la que protagonizó Mahmud Ahmadineyad, cuyos exministros son parte importante del equipo de Ebrahim Raisi.

Línea aperturista

Rohani acudió pronto a su centro de voto y depositó su papeleta como lo hicieron millones de iraníes que confían en que el país siga en la línea aperturista de los últimos cuatro años. El Ministerio del Interior ndicó que se habían emitido más de 40 millones de votos, lo que muestra una participación de cerca del 70 por ciento, prácticamente la misma que en 2013, cuando Rohani se hizo con el poder de forma aplastante. Farhad Tajarri, portavoz de la comisión central encargada de supervisar los comicios, ha calificado de «enorme» la participación.

«La participación entusiasta de los iraníes en la elección refuerza el poder y la seguridad nacional», declaró el clérigo moderado para quien estas elecciones «son importantes para saber el papel que jugara Irán en la región y en el mundo». El acuerdo nuclear, que durante la campaña ha vendido como su mayor éxito porque ha logrado romper el aislamiento que sufría el país durante la era de Ahmadineyad, se ha convertido, sin embargo, en su mayor problema ya que sus detractores le acusan de no haber sido capaz de mejorar la economía del país pese al levantamiento de las sanciones.

Su gran adversario en estos comicios, el ultraconservador Raisi, votó en un barrio obrero del sur de Teherán y señaló que «respetaré el resultado de las urnas». Tras ser elegido por el líder en 2016 como custodio del mausoleo del Imam Reza en Mashad, el más importante del país, este religioso de 56 años da el salto a la primera línea de la política y aspira a hacerse con el voto de los sectores más conservadores del régimen.