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Alemania paga a sus refugiados para que vuelvan a su país

Se autoriza el registro de móviles y tarjetas SIM de los solicitantes de asilo rechazados

La canciller alemana, Angela Merkel
La canciller alemana, Angela Merkel - EFE
ROSALÍA SÁNCHEZ Corresponsal En Berlín - Actualizado: Guardado en: Internacional

En año electoral y con el objetivo de acelerar al máximo el número de refugiados en Alemania, el Ministerio del Interior germano pone en marcha el programa «Start Hilfe Plus», que consiste en pagar 1.200 euros a cada refugiado que acceda a retirar la solicitud de asilo y ser repatriado. El pago será dividido en dos partes: la primera la cobrarán al abandonar Alemania y la segunda tras seis meses en su país de origen. Quienes no recurran la solicitud de asilo rechazada y partan de suelo germano antes de la fecha límite recibirán 800 euros.

La medida complementa el pago, ya en vigor, del billete de vuelta y gastos de viaje con hasta 500 euros. Esta es solo una de las medidas que Merkel presentó ayer en una conferencia con los presidentes de los parlamentos federales, ante los que defendió un «esfuerzo nacional» para acelerar las repatriaciones y medidas muy controvertidas, como dar vía libre a las autoridades alemanas para registrar los teléfonos móviles y las tarjetas SIM de los solicitantes de asilo rechazados con el fin de esclarecer su identidad y poder hacerles un seguimiento. En el caso de personas consideradas potencialmente peligrosas, se permitirá además el uso de pulseras electrónicas.

Centro de detención

Otro punto controvertido es la creación de un centro de detención para quienes se les ha denegado el derecho al asilo. Aunque no se especifica el tiempo máximo de retención de los inmigrantes en tales centros el plan también incluye que la deportación podrá llevarse a cabo aunque el proceso tarde más de tres meses a causa de problemas burocráticos en los países de origen. Este punto, una clara concesión de la Gran Coalición a las voces que pedían más mano dura, responde al caso del atentado de Berlín. El presunto autor de la masacre, Anis Amri, era un joven radicalizado, quien a pesar de ser rechazado como refugiado, evitó la deportación gracias a errores de papeleo y consiguió escapar de las autoridades.

El programa de 16 puntos contempla aumentar con 90 millones de euros suplementarios el presupuesto federal destinado a la repatriación y reintegración de los inmigrantes que decidan irse voluntariamente del país. Según trascendía tras la reunión, los estados federados gobernados por los socialdemócratas (SPD) mostraron reticencias al hecho de que países como Afganistán, Marruecos, Argelia, Túnez y Turquía figuren en la lista de «países seguros», porque no consideran que la seguridad de los repatriados esté suficientemente garantizada, pero el programa en su conjunto obtuvo alto nivel de aprobación.

Ayer mismo, una redada logró impedir un «inminente atentado» y terminó con la detención de un argelino de 27 años y un nigeriano de 23, ambos miembros de Daesh y que residían con sus familias en Gotinga, Baja Sajonia. Además de material propagandístico de Daesh, la Policía se incautó de armas de fogueo modificadas para poder ser utilizadas con munición auténtica que obraba ya en poder de los potenciales terroristas.

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