Alberto Fujimori durante el juicio en el que fue declarado culpable
Alberto Fujimori durante el juicio en el que fue declarado culpable - AFP

Fujimori regresa a prisión después de un «gran susto» médico y pide que se garantice su derecho a la vida

El expresidente de Perú fue ingresado por una taquicardia y agradece el apoyo de sus seres queridos. No obstante, reseña que el traslado en ambulancia dura dos horas y que el tiempo puede ser fundamental en otra ocasión

Actualizado:

El expresidente de Perú Alberto Fujimori (1990-2000) ha regresado este jueves a la prisión de Fundo Barbadillo, donde purga una condena a 25 años por delitos de lesa humanidad, después de haber sido ingresado, una vez más, en esta ocasión por una taquicardia.

«Regresé ayer a mi prisión de Barbadillo después del gran susto por riesgo de infarto. Mil gracias por la solidaridad de amigos de todo el Perú», ha escrito el exmandatario a través de su cuenta oficial de la red social Twitter.

Fujimori ha indicado que no tiene ningún problema en continuar en la prisión cuando tiene que someterse a «exámenes que no son de emergencia», aunque su traslado al hospital, en ambulancia, dura dos horas. «Esta vez requería por gravedad evacuación inmediata», ha matizado, en referencia a su último ingreso.

«Pero no me explico por qué la Dirección de Seguridad de Penal (DIRSEPEN) no me llevó en unidad policial», ha lamentado, señalando que es algo que «estaba a la mano». «A pesar de la demora, pude llegar a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)», ha afirmado.

«No era mi hora todavía, pero un retraso así podría generar un desenlace fatal», ha lamentado, agregando «lo mínimo» que solicita es que «se garantice» su «elemental derecho a la vida y a la salud».

El exmandatario habría escrito días atrás de su ingreso en la misma red social que estaba preocupado por el «riesgo latente» que corre en prisión «de sufrir isquemia, infarto cerebral y hemiplejia» debido a las «continuas crisis hipertensivas».

Estas afirmaciones las hizo en medio del debate iniciado tras la presentación de una iniciativa por parte del diputado Roberto Vieira que si bien fue rechazada posteriormente por el Congreso, de ser aprobada habría permitido a Fujimori, condenado en 2009 a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad relacionados con la lucha de su Gobierno contra Sendero Luminoso, cumplir el resto de la condena en su casa.

El exmandatario, de 79 años, ha tenido que ser hospitalizado en los últimos años por diversos problemas de salud que llevaron a sus hijos a solicitar un indulto humanitario al Gobierno de Ollanta Humala, que lo rechazó.

Posteriormente, el actual presidente también se negó a conceder un indulto a Fujimori, padre de su rival en las elecciones.