Roberto Flórez, en una fotografía de archivo - EFE / Vídeo: Reino Unido se toma muy en serio el caso del ex espía ruso
SEGÚN THE TIMES

Flórez, el exespía del CNI que traicionó a Skripal y a España

Condenado a 12 años de cárcel en 2010, el exagente vendió información a Rusia

Actualizado:

El caso del envenenamiento del exespía ruso Sergei Skripal en suelo británico ya tiene su propia conexión española. Según revela el periódico «The Times», el hombre que le expuso ante las autoridades de Rusia cuando trabajaba como agente doble para el MI6 fue un exagente del CNI, el servicio de inteligencia español.

Se trata de Roberto Flórez García, de 52 años, condenado en 2010 a 12 años de cárcel (reducidos posteriormente a 9) en nuestro país por un delito de traición al haber proporcionado información clasificada y de alto secreto a Rusia.

Entre esos datos, estaría el nombre de un agente ruso que trabajaba para el espionaje británico y que se trataría de Skripal. Lo que posteriormente serviría a la inteligencia rusa para detenerle y condenarle, de la misma forma que hizo la justicia española con Flórez, por traición. Años después, en 2010, le dejaría libre en un intercambio de espías con Estados Unidos en el aeropuerto de Viena.

Según la información del diario británico, Skripal fue reclutado por el MI6 cuando estaba destinado en Madrid – después de ser tanteado por el CNI– como oficial de inteligencia militar del GRU (el servicio secreto ruso) a mediados de la década de 1990. Le dieron el nombre clave Forthwith, que en inglés quiere decir «inmediatamente» y, según fuentes rusas, en la capital española se hizo amigo de un agente encubierto del MI6 con el que inicio un negocio de importación de vinos entre Rusia y España. Mas tarde, Skripal ya trabajando como agente doble, entregaría los nombres de cientos de espías rusos en toda Europa a cambio de aproximadamente unos 3.000 dólares en efectivo, más bonos, cada mes.

En este aspecto todos los expertos coinciden en que lo hizo por dinero; en esa época las finanzas rusas no atravesaban un buen momento y los agentes desplegados en el extranjero no estaban tan bien pagados ni cobraban a tiempo. En España, sin embargo, siguió suministrando información a la inteligencia británica, que, incluso, le compró una casa en Málaga como tapadera. Un día, en 2004 ya no se presentó a una reunión programada por el MI6 en territorio español y ahí comprendieron que había sido apresado por Moscú.

Todo por la documentación que Flórez había pasado a los servicios rusos. El espía español se habría ofrecido en 2001 mediante una carta a Petr Yakovlevich Melnikov, que trabajó en la embajada rusa en Madrid entre 2000 y 2003, identificándose como funcionario en el CESID, el antiguo nombre del CNI. En ella aseguraba que estaba preparado para «colaborar» con Rusia identificando «quién es quién en el organigrama de los servicios secretos españoles del CNI», a cambio de 200.000 dólares.

El informe contenía desde un listado de espías españoles destinados por todo el mundo hasta claves internas para comunicarse con Gobiernos extranjeros o informes clasificados. Algo, que, según el rotativo inglés, obligó al servicio secreto español a retirar un número de agentes clave y la organización tuvo que cambiar su estrategia de inteligencia. Los nombres de los gobiernos no fueron revelados durante el juicio de Flórez ya que el servicio secreto español los consideró como de alto secreto.

El exespía español se incorporó en el año 1991 a la Guardia Civil y desde allí da el salto a la agencia de espionaje donde sirvió en Perú y Paraguay además de en las oficinas centrales de Madrid hasta que la abandonó para dedicarse al sector privado en 2004.

Cuando fue detenido, Flórez regentaba su propia consultoría de inteligencia en Tenerife, desde donde vendía, supuestamente información a cambio de dinero. En 2007, se le intervino un local en el Puerto de la Cruz y cientos de documentos secretos entre las que figuran dos cartas que llaman la atención por estar dirigidas al servicio de inteligencia ruso. En ellas ofrece toda la información sensible que posee a cambio de esa suma de dinero ya mencionada.