Terroristas de EI en la ciudad Libia de Sirte
Terroristas de EI en la ciudad Libia de Sirte - AFP

EE.UU. pregunta a Toyota por qué los yihadistas de EI tienen tantos vehículos suyos

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Estados Unidos está preocupado con algunas de las cosas que ve en los recurrentes vídeos propagandísticos de los terroristas de Estado Islámico. En concreto, con los vehículos que parecen ser los preferidos por los yihadistas: los «pickups» de Toyota. Fuentes oficiales de EE.UU. han preguntado a la compañía japonesa cómo los terroristas se han podido hacer con tantos coches de la marca.

Según informa ABC News, la unidad del Departamento del Tesoro que se encarga de vigilar las fuentes de financiación de los grupos terroristas quiere seguir el rastro de estos coches para descubrir por qué han llegado a ser pieza importante en las operaciones paramilitares de Estado Islámico. Y lo más importante, cómo han llegado hasta allí.

La compañía, por su parte, ha respondido que «informamos al Tesoro sobre los proveedores en Oriente Medio y sobre los mecanismos que Toyota ha puesto en marcha para proteger la cadena de suministro». En declaraciones recogidas por ABC news, el director de comunicación de Toyota en Washington ha asegurado que «es imposible seguir el rastro de los coches robados o revendidos por intermediarios». Sin embargo asegura que «mantienen una estricta política para no vender vehículos a potenciales compradores que después puedan modificarlos para actividades terroristas o paramilitares».

La situación se torna más complicada a tenor de las últimas declaraciones del embajador iraquí en Estados Unidos, que ha asegurado al mismo medio que los miembros de EI tienen cientos de «pickups» nuevas de la marca japonesa. Son estas furgonetas, con la parte de atrás descubierta, en donde los terroristas aprovechan para instalar armamento pesado.

La imagen de los terroristas de EI enarbolando la bandera negra y con las kalashnikovs a lomos de estos «pickups» por las calles de Siria se ha convertido en una de las imágenes icónicas de los yihadistas. La duda ahora, para las partes perjudicadas, es saber cómo han caído en malas manos los vehículos.