El presidente de Siria, Bashar Al Assad
El presidente de Siria, Bashar Al Assad - reuters

Francia quiere procesar a Bashar Al Assad por crímenes contra la humanidad

París basa sus acusaciones en el Informe César, pseudónimo de un fotógrafo sirio que realizó más de 55.000 fotografías de una violencia «pavorosa» entre 2011 y 2013

Actualizado:

A instancias del Ministerio francés de Asuntos exteriores, la fiscalía del Tribunal de París ha abierto una «investigación preliminar» contra el régimen sirio de Bashar Al Assad, acusado de «crímenes contra la humanidad». Se trata de una decisión diplomática y jurídica, que abre un proceso muy complejo e incierto, en el terreno jurídico, con fines diplomáticos multilaterales.

El Gobierno francés funda sus acusaciones en el Informe César, que está en su poder desde hace poco menos de dos años, y que fue presentado por vez primera al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el 15 de abril de 2014.

César es el pseudónimo de un antiguo fotógrafo sirio, especializado en imágenes de sucesos y crímenes, esencialmente periodísticas. Tras el estallido de la guerra civil, el Gobierno sirio obligó a César a transformarse en fotógrafo «militar», consagrado a la documentación del cumplimiento de las órdenes de Bashar Al Assad y su gobierno.

César realizó entre 2011 y 2013más de 55.000 fotografías, de una violencia «pavorosa», a juicio de quienes conocen su Informe. César debía realizar varias fotografías, en alta resolución, de todas las víctimas asesinadas por el régimen, que deseaba «confirmar» que sus órdenes eran «cumplidas».

César fotografió cuerpos humanos torturados y desmembrados, rostros desfigurados, ojos arrancados, miembros martirizados, entre un largo y atroz «catálogo», que ha sido filtrado parcialmente en varias ocasiones. Considerándose física y moralmente incapaz de continuar una tarea inhumana, para su sensibilidad, César consiguió huir de Siria, con la ayuda de varios servicios secretos europeos.

César entregó una copia o un original de su Informe al gobierno francés, que lo ha controlado durante dos años. Cuando se suceden las iniciativas para intentar poner fin a la tragedia siria, el Quai d’Orsay ha recurrido con cierto retraso al artículo 40 del Código de procedimiento penal, «obligando» a toda autoridad pública a transmitir a la justicia las informaciones que estén en su poder sobre cualquier crimen o delito.

Transmitido el Informe César al Tribunal de París, la fiscalía ha puesto en marcha una «investigación preliminar» destinada a intentar inculpar a Assad y su régimen de «crímenes contra la humanidad».

La fiscalía ha comenzado por recurrir a los especialistas de la Oficina central de lucha contra los crímenes contra la humanidad (OCLCHGCG), que deberá dictaminar si los tribunales franceses pueden o no pueden procesar a Assad por tales delitos. Será necesario probar o intentar probar que hubo al menos un ciudadano francés entre las víctimas repertoriadas a través de las 55.000 fotografías de César. Cada una de esas fotografías está acompañada con una ficha «bastante precisa», según las fuentes diplomáticas.

Por parte gubernamental, el lanzamiento de un eventual proceso francés contra Bashar Al Assad, acusado de crímenes contra la humanidad, forma parte de una ofensiva diplomática multilateral. Washington, Ryad y París defienden una «solución política» en Siria, excluyendo al hombre fuerte del régimen, aunque aceptando la participación, sin embargo, de personalidades «ajenas» a los crímenes de Bashar Al Assad contra su propio pueblo.