farmacias desabastecidas en grecia «Si los problemas continúan, habrá mercado negro de medicinas»

Los impagos del Estado a las farmacias provocan la escasez de medicamentos

Un farmacéutico atienda a una clienta en la isla griega de Creta
Un farmacéutico atienda a una clienta en la isla griega de Creta - reuters
begoña castiella - Corresponsal En Atenas - Actualizado: Guardado en: Internacional

Ante la creciente crisis del país y la incertidumbre por el futuro, lo primero que hacen los griegos es ir a la farmacia para asegurarse que los enfermos de la familia tengan sus medicamentos. Lo confirman todas los farmacéuticos que visitó ayer ABC en Atenas y alrededores, que nos aseguraron también que se están agotando las medicinas para el tratamiento de la epilepsia, del control de la presión arterial, de la diabetes y de ciertos tipos de cáncer.

Nikos Goudis, en su farmacia de Marusi, cerca de Atenas, así lo denuncia: «Ya teníamos escasez antes del cierre de los bancos, pero ahora es mayor. Faltan medicinas importantes para tratar problemas cardiológicos, cáncer… Ahora todos tenemos problema de liquidez: sólo el Eoppy (la caja de salud más importante que ha absorbido la Seguridad Social y los trabajadores estatales) me debe desde marzo una media de 10.000 euros al mes». Aquí se aprecia cómo el Estado griego ha dejado de pagar a sus proveedores. Tras lo que Goudis insiste: «Si quedamos fuera del euro para mí será una catástrofe. Un negocio no puede sobrevivir fuera del euro.»

Efi Klivaniotu comenta, en una céntrica farmacia de Atenas, que «no es que haya más escasez que antes, es que la gente quiere comprar diez cajas de una misma medicina. Pero yo no doy esa cantidad, sino una o dos cajas. Empieza a haber problemas que no existirían si la demanda fuera la habitual.» Klivaniotu confirma que consigue en dos o tres días las medicinas que le piden, pero no la cantidad exigida por algunos de sus habituales, que quieren tener provisiones.

Para Angelikí Georgiadi, en la zona de Nikea (cerca del Pireo), la escasez aumenta con los bancos cerrados. Hasta ahora, con los bancos abiertos, las compañías farmacéuticas importaban sin problemas, pero ahora todos quieren efectivo. «Y cuando les llamamos ni siquiera contestan al teléfono.» Denuncia también que las distintas cajas de salud le deben «40.000 euros, y si esto sigue así, solo podré aguantar un mes más. El almacén que me surte acepta encargos por valor de 500 euros por día».

En el barrio de Kolonaki, antes el más caro del centro de Atenas, abundan las farmacias alrededor del hospital de la Anunciación, el mayor de Grecia, conocido por su nombre griego, Evanguelismós. En una de ellas, Coni Lambru, una doctora jubilada, busca medicinas para su marido, que está siguiendo un tratamiento de quimioterapia. «Hace días que no puedo encontrar su medicación contra la trombosis. No sé que hacer, tengo la sensación de que estamos abandonados a nuestra suerte», se lamenta.

El farmacéutico Yorgos Kondoyórgos, también en la zona del gran hospital Evanguelismós, observa : «Si continúan los problemas con Europa habrá caos y mercado negro de medicinas. Los hospitales también comienzan a estar bajo mínimos y solo tienen reservas hasta finales de este mes». Y añade, con pena, que muchos de sus clientes no tienen dinero y les fía. El copago de los jubilados es del 25% (salvo casos de enfermedades muy graves, discapacidades etc.) «¿Hasta cuándo lo podré hacer?».

Toda la actualidad en portada

comentarios