El primer ministro, Manuel Valls, en el momento de votar en la segunda ronda
El primer ministro, Manuel Valls, en el momento de votar en la segunda ronda - efe

El centro derecha de Sarkozy gana las elecciones departamentales de Francia

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Según las estimaciones oficiosas de la cadena BFM, la Unión por un movimiento popular (UMP) de Nicolas Sarkozy ganaría de 25 a 30 de departamentos en la segunda y definitiva vuelta de las elecciones departamentales. Hasta ayer, el centro y la derecha controlaban 40 de los 101 departamentos franceses. A partir de mañana, la UMP podría controlar entre 65 y 70 departamentos, una gran mayoría nacional.

Según la misma fuente, el PS y sus aliados sufrirían una derrota grave, perdiendo entre 25 y 30 departamentos. El PS controlaba 60 de los 101 departamentos franceses. A partir de mañana, pudiera controlar entre 27 y 31 departamentos. Se trata de un voto de castigo masivo contra el presidente François Hollande y su primer ministro, Manuel Valls, grandes perdedores de estas elecciones departamentales.

El Frente Nacional (FN, extrema derecha) de Jean-Marie y Marine Le Pen finalmente no controlará ningún departamento.

El PCF, los ecologistas y la extrema izquierda sufren una derrota implacable. El PCF corre el riesgo de perder los dos últimos departamentos que controlaba hasta ahora. Ecologistas y extrema izquierda se quedan reducidos a fuerzas grupusculares de mero apoyo a un PS minoritario en toda Francia.

Tres lecciones

Manuel Valls extrajo tres lecciones: «La derecha ha ganado, es una evidencia absoluta. La extrema derecha ha seguido creciendo: se trata de un resultado que debe inquietar a todos los franceses. E n la izquierda, pagamos nuestras divisiones. Debemos asumir el trabajo que estamos haciendo y debemos unirnos para seguir reformando Francia».

A los pocos minutos de la primera reacción de Valls, Nicolas Sarkozy hizo un primer balance de su victoria personal en forma de proyecto político: «Queridos amigos... con esta elección comienza el cambio político en Francia. La derecha republicana ha conquistado un gran número de departamentos. La izquierda ha sufrido una de las más graves de su historia. Los franceses han castigado con severidad la política del presidente Hollande y su primer ministro, Valls, al frente del socialismo más arcaico de Europa. El centro derecha, unido, está en marcha. Debemos refundar nuestro partido y seguir construyendo la alternancia que vendrá».

La furia de Le Pen

Visiblemente irritada, con una victoria menor de lo previsto, Marine Le Pen, pidió la dimisión de Manuel Valls: «Los políticos grandes se distinguen de los políticos mediocres por su comportamiento ante el voto popular. Los políticos grandes asumen el voto de los ciudadanos, y dimiten cuando son desautorizados. Los políticos mediocres se aferran a sus cargos, contra la voluntad del pueblo. Por nuestra parte, seguimos adelante, denunciando los apaños del PS de Hollande y la UMP de Sarkozy, que defienden proyectos políticos idénticos».