Internacional

Túnez eleva al máximo la purga policial y reconoce lagunas que facilitaron el atentado

El primer ministro destituye al jefe de la Policía de la capital y al del museo del Bardo, que este martes reabre sus puertas

Entierro el domingo de Yassine al-Abidi, una de las víctimas del atentado del miércoles en la capital tunecina
Entierro el domingo de Yassine al-Abidi, una de las víctimas del atentado del miércoles en la capital tunecina - efe
abc - Madrid - Actualizado: Guardado en: Internacional

Las autoridades de Túnez tratan de poner coto al terremoto político y securitario cusado por el atentado terrorista que dejó 23 muertos, entre ellos dos de los atacantes, el pasado miércoles. El primer ministro, Habib Essid, decidió en la noche del domingo, durante una visita al lugar de los hechos, destituir al máximo responsable policial de la capital y al responsable a ese nivel del museo del Bardo, que de manera inmediata cuentan ya son sustitutos, informa la agencia France Presse.

El Gobierno reconoce de manera implícita que hubo lagunas de seguridad que propiciaron el fácil acceso de, al menos, tres terroristas al recinto del Parlamento y del museo. Veinte de los muertos son turistas extranjeros, lo que supone un mazazo importante a uno de los pilares de la economía del país magrebí, que apenas había remontado el vuelo tras la revolución que derrocó al presidente Ben Alí en 2011.

En un intento de ir recuperando la normalidad, desde este martes vuelven a abrir al público las salas del museo del Bardo, uno de los lugares más visitados del país.

Mientras, el Ejecutivo, integrado por laicos e islamistas moderados, tratan de cerrar filas nombrando nuevos responsables policiales y las Fuerzas de Seguridad se afanan en localizar el paradero del tercer terrorista, que, en un nuevo fallo policial, logró escapar del lugar del atentado. Está identificado y las autoridades dicen que no irá lejos, pero su credibilidad va unida a su captura.

Mezquita solo para parlamentarios

Las críticas por la cadena de errores no ha cesado a pesar de que anteriormente ya se había anunciado el viernes la destitución de una decena de responsables. Que en un país donde la amenaza yihadista no era nueva los terroristas accedan de manera aparentemente sencilla a lugares como el Parlamento o el museo del Bardo explica bien que los fallos han sido evidentes. Así lo ha reconocido Essid, antiguo ministro del Interior.

La mezquita que se encuentra en el mismo recinto que el museo y el Parlamento será, desde ahora, exclusivamente para uso de los miembros de la Asamblea y su personal, dijo Mofdi Mseddi, portavoz gubernamental, informa la emisora Mosaique FM.

Toda la actualidad en portada

comentarios