El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen - efe

La OTAN no descarta el ingreso de Ucrania y urge a Rusia a cesar acciones militares

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La OTAN exigió hoy a Rusia que cese sus «acciones militares ilegales» en Ucrania y de pasos «inmediatos y verificables» para rebajar la tensión, al tiempo que dejó la puerta abierta a que Kiev ingrese en la Alianza, en un claro mensaje de apoyo y solidaridad frente a las hostilidades de Moscú.

Tras una reunión del Consejo del Atlántico Norte, máximo órgano decisorio de la Alianza, y un encuentro extraordinario de la Comisión OTAN-Ucrania convocado a petición de Kiev, el secretario general del organismo multilateral de defensa, Anders Fogh Rasmussen, condenó en nombre de los 28 miembros la «indiferencia de Rusia ante sus obligaciones internacionales».

«Urgimos a Rusia a cesar todas sus acciones militares ilegales, su apoyo a los separatistas armados y a dar pasos inmediatos y verificables para rebajar las tensiones en esta grave crisis», sostuvo el político danés, tras calificar de «grave escalada» la «agresión militar de Rusia contra Ucrania».

Moscú niega que tenga presencia militar en Ucrania, pero la OTAN considera que, pese a esos «desmentidos vacíos», está claro que «soldados y equipamiento rusos han cruzado ilegalmente la frontera con el este y sureste de Ucrania».

La Alianza, que el jueves difundió imágenes de satélite que demuestran la actividad militar rusa en territorio ajeno, ha dicho que hay «bastante más de mil soldados rusos» en Ucrania, que apoyan y combaten del lado de los rebeldes prorrusos en el este del país.

Para la OTAN, no se trata de una acción aislada, sino que forma «parte de un peligroso patrón de muchos meses para desestabilizar Ucrania como nación soberana», indicó Rasmussen.

«Fuerzas rusas están implicadas en operaciones militares directas dentro de Ucrania» y Moscú sigue suministrando a los separatistas «tanques, vehículos blindados, artillería y lanzacohetes», explicó.

Además, Rusia «ha disparado contra Ucrania tanto desde territorio ruso como desde dentro de suelo ucraniano» y «sigue manteniendo miles de soldados listos para combatir en las fronteras» ucranianas, aproximadamente 20.000, de acuerdo con la Alianza.

«Se trata de una violación descarada de la soberanía ucranianay de su integridad territorial y desafía todos los esfuerzos diplomáticos en pro de una solución pacífica», recalcó el responsable de la OTAN, cuyo nuevo respaldo a Kiev posiblemente molestará a Moscú, al igual que ocurre con el escudo antimisiles de la Alianza.

Posible ingreso de Ucrania

Los aliados dejaron hoy la puerta abierta a que Ucrania ingrese en la OTAN, si el país quiere cambiar su postura de «no adhesión y afiliación» a la Alianza y cumple todos los requisitos necesarios.

El Gobierno de Ucrania remitió hoy al Parlamento un proyecto de ley para renunciar a su estatus de neutralidad y recuperar el proceso de acercamiento a la OTAN iniciado por el expresidente Víktor Yúschenko tras la Revolución Naranja, en 2004.

«De acuerdo a la decisión del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, el Gobierno de Ucrania remite al trámite del Parlamento el proyecto de ley para cancelar el estatus al margen de bloques del Estado ucraniano y recuperar el camino de Ucrania hacia el ingreso en la OTAN», anunció el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk.

«No voy a interferir en las discusiones políticas en Ucrania, pero déjenme recordarles la decisión que tomó la OTAN en la cumbre de Bucarest en 2008, en virtud de la cual Ucrania se convertirá en miembro de la Alianza Atlántica si así lo desea y cumple los criterios necesarios, por supuesto», señaló Rasmussen.

La OTAN «respeta plenamente» las decisiones de Ucrania sobre su política de seguridad y afiliación a alianzas, dijo, pero también «respetamos completamente si el Parlamento ucraniano decide cambiar esa política» ahora, indicó, dejando así la puerta abierta a la adhesión del país a la organización multilateral.

La Alianza respeta el principio de que toda nación «tiene derecho a decidir por sí misma, sin interferencia desde fuera», y espera que «otros países» hagan lo mismo, en referencia a Rusia.

Rasmussen aseguró que en la cumbre de la OTAN, que se celebrará el 4 y el 5 de septiembre en Gales (Reino Unido), la solidaridad de hoy de los embajadores la transmitirán también los líderes, que se reunirán con el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, y acordarán medidas concretas de apoyo a Kiev.

Entre otras medidas, la OTAN está creando cuatro fondos fiduciarios para actuar en las áreas de logística, mando y control, ciberdefensa y ayuda al personal militar, incluido el herido y para los que «varios aliados» anunciaron hoy ya contribuciones, a la espera de que haya más en la cumbre de la próxima semana.

La OTAN quiere ayudar así a Ucrania a «reformar y modernizar» sus fuerzas armadas con vistas a hacerlas más fuertes para defender el país, explicó.