Cartel en el que se insta a no dar limosna a los mendigos en un supermercado de Ferrara
Cartel en el que se insta a no dar limosna a los mendigos en un supermercado de Ferrara - abc
polemica

Batalla de alcaldes de la Liga Norte contra la mendicidad en las calles de Italia

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Prohibido dar limosna en la ciudad de San Antonio. El alcalde de Padua, Masimo Bitonci (Liga Norte) introducirá a partir de septiembre en el reglamento de la Policía Municipal la prohibición de la limosna. Los que violen la norma, tanto quien pide limosna como quien la da, se arriesga a una multa entre 25 y 500 euros, además de la confiscación del dinero recaudado por el mendigo.

El argumento del alcalde es que él es responsable también de la seguridad pública y debe combatir la criminalidad y mafias: «Hablo como católico: una cosa es la caridad cristiana y ayuda a quien tiene necesidad, y otra cosa es alimentar la criminalidad», explica el alcalde de la Liga Norte, partido declaradamente xenófobo y antieuropeo.

Ni comida ni ropa

La idea de Padua no es aislada. Otros alcaldes del norte de Italia siguen la misma línea contra los mendigos. En Verona, el alcalde Flavio Tosi, destacado dirigente de la Liga Norte, fijó incluso una multa de 500 euros para quienes llevaran comida, bebida o ropa a los mendigosdel centro de la ciudad.

También se prohíbe la limosna en Bergamo, Bressanone, Rovereto, Voghera y Aosta. Los alcaldes la llaman «ordenanza contra la delincuencia». Responden así al llamamiento lanzado por la que fue ministra del Interior, Anna María Cancellieri, en el Gobierno de Mario Monti.

En 2012, la exministra había denunciado que detrás del fenómeno de la mendicidad se escondían «intereses delictivos que terminaban por golpear a las personas más frágiles e indefensas, algunas con discapacidad, menores de varias nacionalidades y etnias, obligados a introducirse en circuitos de trabajo forzoso para su explotación».

«Corresponde a la libertad del ciudadano dar o no»La medida de los alcaldes ha suscitado notable polémica. Un editorial del «Corriere del Veneto» apela a la libertad de conciencia: «Corresponde a la libertad del ciudadano dar o no una limosna a quien se la pide. ¿Se puede eliminar por decreto la pobreza? ¿Se puede eliminar de nuestros ojos quien pide la caridad? La miseria, en cuanto tal, tendría que ser combatida, no multada».

Por su parte, el director de Caritas de Padua, el sacerdote Luca Facco, destaca que «la limosna es un derecho sacrosanto que va reconocido a cualquier persona». Añade el religioso: «Lo importante es no alimentar las formas molestas, pero esto vale para todo lo que se convierte en pesado o agresivo».