Vista exterior del café La Brasileira, uno de los más populares de Lisboa
Vista exterior del café La Brasileira, uno de los más populares de Lisboa - belén rodrigo

El café, una pasión nacional en Portugal

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Conocida es la pasión de los portugueses por el café y también la calidad de esta bebida en el país vecino. Hay toda una cultura en la forma de beberlo, dónde y con quién. Para empezar, conviene aprenderse el repertorio y saber que la taza del café es siempre pequeña, a no ser que quieras un café con leche (meia de leite) que en este caso te lo ponen en taza grande, de desayuno. En algunos sitios, con suerte, encuentras un tamaño medio.

Lo más habitual es pedir una «bica», nuestro expreso, si estamos en el sur y en Lisboa y «cimbalin», si te encuentras en el norte. Eso sí, puede ser «curta» (corta) o «cheia» (llena) o «quase cheia» (casi llena), en función de cómo quieras la taza más o menos llena. Luego está el pingado, con una «pinga» (gota) de leche, es decir, nuestro cortado. Ya si se pide un «garoto» la cantidad de leche es mayor.

Pero también escuchamos pedir una «bica em chávena escaldada» cuando el cliente quiere que sirvan el café en una taza muy caliente o «bica em chávena fría», cuando la taza debe ser fría. El «carioca» es un segundo café, que se tira de la máquina sin colocar nuevo grano, es decir, es muy aguado y con menos cafeína. Y si pides «carioca de limón» ni café tiene, es simplemente agua hirviendo con un poco de cáscara de limón, una especie de té con poquísimo sabor.

También tenemos el «café doble» que son dos cafés en una taza mayor y «café abatanado», los dos cafés pero a los que se añade un poco de agua, y el «café com cheirinho», o lo que es lo mismo, un café con un chorrito de «bagaço», un aguardiente. A la hora del desayuno o la merienda se pide mucho la ya referida «meia de leche» (café con leche) o el «galão» (café con leche en vaso), en ambos casos puede ser de máquina, cuando se tira el café en el momento de pedirlo, o en caso contrario si se sirve de una jarra donde ya está el café y la leche mezclado. Ah, y se me olvidaba, a todo lo mencionado se puede añadir la palabra descafeinado.

Sí, efectivamente, no se aprende todo esto en un momento, lleva su tiempo asimilar tanto nombre. Y lo más gracioso es cuando en una mesa de diez personas, por ejemplo, cada uno pide el café a su modo, y el camarero, al llegar a la barra, pide simplemente diez bicas. Hay momentos, con el bar lleno, que es difícil dar respuesta a tanto pormenor.

Pero sin duda que cada portugués tiene su manía con el café. Y creo que no equivocarme que de media toman tres cafés por día porque si hay quien no lo pruebe, algo raro, son muchos los que abusan de esta bebida. Eso sí, el precio lo permite. De media una bica cuesta 0,60 céntimos en la barra, donde normalmente se bebe. Ya si vamos a una mesa o una terraza el precio sube en función del local y de la zona.

Origen de la palabra Bica

Existen dos teorías para explicar el origen del nombre de bica, palabra cuyo significado es canalón. Una de ellas está relacionado con el origen ya que en la máquina expreso el café sale por una o dos «bicas» o tubos de salida algo que no ocurría con la máquina de filtro.Para señalar esta diferencia se quedó con este nombre.

Pero hay una segunda teoría que dice que el nombre de bica son las iniciales de «Beba isto com açúcar» (Beba esto con azúcar). Cuando llegó la máquina expreso a Portugal no existía la costumbre de beber el café tan amargo y el dueño de la Brasileira, uno de los cafés más populares de Lisboa, hizo una campaña de divulgación escribiendo en letras grandes «BEBA ISTO COM AÇUCAR», y pasó a ser conocido por sus iniciales.