Así es el populismo de Syriza, M5S y Podemos que imita al «chavismo»
Tsipras, acudiendo a un colegio electoral - efe

Así es el populismo de Syriza, M5S y Podemos que imita al «chavismo»

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Podemos, la formación liderada por el mediático Pablo Iglesias, ha cosechado cinco parlamentarios en las pasadas elecciones. Syriza, coalición encabezada por el carismático Alexis Tsipras (candidato para presidir la Comisión Europea), ha sido la gran ganadora de los comicios europeos en Grecia. Podemos no es un partido, sino un movimiento patriótico de los de abajo frente a la oligarquía, insiste Iglesias, al igual que el Movimiento 5 Estrellas (M5S) —segundo, tras el Partido Democrático de Matteo Renzi— del cómico italiano Beppe Grillo. Y Podemos, nuevamente, se basa, siguiendo uno de los puntos de la constitución de Movimiento V República con el que llegó Hugo Chávez al Gobierno venezolano en 1998, en los círculos de poder, con más de 400, en palabras del profesor universitario.

El politólogo Juan Carlos Monedero, antes asesor del Ejecutivo chavista y hoy uno de los cerebros de Podemos, asegura que Hugo Chávez se hizo con el poder en las elecciones celebradas en 1998 gracias a un discurso nacionalista popular. Este se basaba en la recuperación de la soberanía popular, el pago de la deuda social pendiente con el pueblo y el fin de la corrupción. Por su parte, Syriza y M5S se consideran ante todo patriotas, defensores de la autonomía nacional frente a los poderes fácticos globales como el FMI o la influencia de Estados Unidos o Alemania.

Estas directrices son también señeras de la llegada al poder de Rafael Correa en Ecuador. En 2006, venció con Movimiento Alianza País (AP), marca con la que agrupó a intelectuales, académicos y «militantes de izquierda con caciques políticos que mueven el voto y no tienen ideología», según analiza el artículo universitario «El tecnopopulismo de Rafael Correa», de Carlos de la Torre, investigador de la Universidad de Kentucky.

Auditoría de la deuda y patriotismo

Como ya apuntó el sociólogo político Max Weber, el populismo se ha caracterizado como democracia de caudillaje basada en el carácter emotivo y espontáneo de la entrega y confianza en el líder. Y aquí, tanto Grillo como Tsipras e Iglesias emplean, pese a su naturaleza izquierdista, la palabra patria: son patriotas frente al agente exterior como lo pueden ser Marine Le Pen, en Francia, y Nigel Farage, en Reino Unido.

Rafael Correa se erigió como líder iberoaméricano con su oposición al neoliberalismo, una confrontación representada especialmente en la auditoría de la deuda con la que se negó a pagar la «deuda odiosa» o ilegítima de la que no se hacían responsables. A ella también recurren constantemente estos nuevos líderes europeos en la parte económica de sus programas electorales.

Pero ello no solo se ha dado en Iberoamérica. El Social Credit Party de Canadá buscó, al igual que Correa, soluciones tecnocráticas y populistas en contra de los partidos políticos tradicionales. Evo Morales, Correa y el difunto Chávez recogieron la animadversión al sistema político tradicional. Y aunque no tanto como los actuales movimientos, también se han convertido en hábiles actores en las redes como alternativa a la financiación de los grandes partidos: el «crowdfunding» ha sido el principal método empleado por M5S o Podemos.

400.000 seguidores en Facebook

Las redes sociales han resultado primordiales para estrechar lazos. No en vano, la página de Facebook de Podemos tiene más de 300.000 seguidores frente a los 60.000 del Partido Popular y el movimento «grillista» supera los 400.000, cuatro veces más que la formación que lidera Renzi. Pero no se olvidan de la televisión, el gran medio de masas del siglo XX. Grillo fue uno de los cómicos estrella de la televisión pública italiana, Rai, durante más de dos décadas, e Iglesias no ha dudado en recurrir a este poderoso arma para crear redes de apoyo. Todo ello con las intervenciones de los grandes líderes del chavismo político en el imaginario colectivo.

«Un solo sujeto, el líder, comunica pocos temas en sus monólogos sin contradicciones y concentrados siempre contra el "establishment". En realidad el tema es el "anti" que mezcla redes sociales y política cercana a los ciudadanos». Así analiza la estrategia de Grillo una publicación italiana experta en comunicación («Comunicazione Politica»). Sin embargo, todo ello se le puede aplicar a los otros líderes que hacen de torpedo de los partidos anquilosados.

El auge de Tsipras, vencedor de los comicios europeos y también inspirado en la política bolivariana, ha supuesto la caída del Pasok (8 por ciento), el gran partido socialdemócrata de Grecia que pidió el rescate en 2010 a su llegada al poder. Su derrumbe, que ya es estudiado como fenómeno —«pasokización»—, supone un amenazador precedente para la supervivencia hegemónica de los partidos socialistas francés y español.