El futuro acuerdo de asociación con la UE buscará reformar Cuba
Una calle de La Habana, un día después de la cumbre de la Celac - efe

El futuro acuerdo de asociación con la UE buscará reformar Cuba

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El futuro acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Cuba tendrá como fin no solo consolidar las relaciones, sino incentivar las reformas en el país caribeño y entablar «un diálogo activo basado en el respeto a los estándares internaciones de derechos humanos, democracia y buen gobierno», según informaron a ABC fuentes próximas a la negociación. Estos puntos fueron incluidos en el mandato de negociación acordado por el grupo de trabajo del Consejo el pasado 28 de enero, que previsiblemente será adoptado por los embajadores el próximo día 5, antes de que lo aprueben los ministros de Exteriores el 10 de febrero.

Mientras los Veintiocho y La Habana negocian el futuro acuerdo, se mantendrá en vigor la llamada Posición Común europea, adoptada de forma unánime en 1996 a iniciativa de España y que condiciona todo progreso en las relaciones a los avances en democratización y respeto a los derechos humanos en la isla.

«Ineficaz»

Precisamente ha sido la «pérdida de eficacia» de esta posición europea, después de 18 años, uno de los argumentos esgrimidos por los países de la Unión para aprobar, también de forma unánime, el mandato de negociación. Otra de las razones señaladas es que 17 países han firmado algún tipo de acuerdo bilateral con el régimen de los Castro al margen de la Posición Común. «Es preferible que haya una política común real con Cuba», subrayaron fuentes diplomáticas españolas.

Los países europeos también han tenido en cuenta los cambios en las relaciones internacionales, especialmente de la mayoría de los países iberoamericanos con Cuba, como se ha visto en la reciente cumbre de la Celac. EE.UU. también ha «suavizado» la relación con Cuba después de la Administración Bush. Y se ha valorado que el régimen cubano «haya abierto la mano en alguna de las cuestiones que se le pedía, como una mayor autonomía a los ciudadanos para crear negocios privados o las salidas del país sin autorización previa, que ha incluido a los disidentes», agregaron las fuentes.

Entre las críticas que ha recibido el paso dado por Bruselas por parte de la disidencia cubana, el Movimiento Cristiano Liberación de Oswaldo Payá (Premio Sájarov 2002) advirtió en una carta a los ministros de Exteriores de que las reformas en su país «no garantizan el reconocimiento de los derechos humanos secuestrados durante 55 años» de dictadura comunista.

«No ha cambiado la posición de los países europeos»En todo caso, los Veintiocho acordaron por unanimidad revisar las relaciones con Cuba. «No ha cambiado la posición de los países europeos, tampoco la de España, sino que era necesario revisar la relación, actualizarla, por ello se hace un mandato para negociar un acuerdo que incluye los mismos principios que tenía la Posición Común: promoción de la democracia y respeto a los derechos humanos», añadieron las fuentes.

Los países europeos consideran que, de este modo, la UE «tendrá más capacidad de incentivar cambios positivos» y estará mejor situada para «reaccionar» cuando éstos se produzcan. Los Veintiocho han insistido en que, cuando se llegue a un acuerdo, la Posición Común quedará superada por un «instrumento bilateral que incluirá los mismos principios»: democracia y respeto a los derechos humanos. El mandato de negociación incluye como objetivo la ratificación por el régimen de los pactos de la ONU sobre derechos y una cláusula de suspensión en caso de «incumplimiento o si empeora la situación de los derechos humanos».