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Washington recobra el ritmo de vida con la reapertura del Gobierno

Tras 16 días de paralización, las agencias federales, monumentos, parques nacionales o servicios al ciudadano han abierto

efe - Actualizado: Guardado en: Internacional

Las calles de Washington recobraron hoy el bullicio de coches y turistas después de que el Congreso alcanzara anoche un acuerdo que puso fin a los 16 días de paralización gubernamental y que evitó una temida suspensión de pagos en el país. Agencias federales, monumentos, parques nacionales o servicios al ciudadano reabrieron hoy sus puertas para tratar de recobrar de nuevo el ritmo de vida previo a la incertidumbre fiscal.

Una de los 800.000 trabajadores federales que se vieron afectados por la suspensión de empleo y sueldo es Glorie Hall (nombre falso), quien explica que tras pedir las prestaciones de desempleo debido al largo periodo de tiempo sin recibir salario, ahora tendrá que devolver el dinero al erario público porque los legisladores aprobaron los pagos retroactivos.

Pese a que miles de ciudadanos como ella acudían hoy de nuevo a sus oficinas, otras instituciones aún renqueaban en sus actividades, como el centro de estudios Woodrow Wilson, que, según relató Emily Tucson a Efe, aun estaba a medio gas.

«Estoy esperando a una amiga. He entrado al centro y parece un lugar fantasma. Apenas hay nadie dentro», explicó sentada en uno de los bancos del conocido como Triángulo Federal de la capital, llamado así por su concentración de agencias públicas.

Museos y monumentos abiertos

Mientras los trabajadores se hacían a la idea de volver de sus inesperadas y extrañas vacaciones, los turistas se agolpaban en las puertas de los museos, una de las mayores atracciones de la capital estadounidense.

John Gill y su familia han tenido suerte; provenientes de Australia se cruzaron medio mundo con unos billetes que habían sacado mucho antes de que siquiera se vislumbrase el cierre; días atrás estuvieron en Canadá y no sabían si venir a Washington o cambiarlo por Iowa.

«Estábamos esperando que hoy fuera el día en que el gobierno reabriera, literalmente. Así que ha sido genial, hemos podido ver lo que hemos querido», dijo Gill a Efe, quien sin embargo, como australiano, no daba crédito sobre lo ocurrido en Estados Unidos.

«Me parece que es una broma. Es de pena. Creo que los dos partidos políticos deberían ser capaces de negociar con más fuerza y credibilidad que con la que lo estaban intentando», consideró en referencia a los repetidos bloqueos legislativos presenciados en el Capitolio.

Como los museos que visitaba hoy Gill con los suyos en Washington, también reabrieron sus puertas famosos monumentos como el del simbólico expresidente Abraham Lincoln, o la famosa Campana de la Libertad en Filadelfia (Pensilvania), una de las mayores atracciones turísticas de la costa este estadounidense.

Las cámaras de los entrañables osos pandas del zoo nacional volvían a estar disponibles para los más curiosos, y las tiendas y los taxistas recuperaban poco a poco a sus clientes.

Como exclamaba uno de los tenderos del centro de la capital: «Estas dos semanas han sido terribles», aunque lo pudieran haber sido aún más.

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